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miércoles, 23 de mayo de 2012

COMICS Y REALIDAD


Por Daniel Barragán (Alias Terraman)

Creo que la magia en general es una idea maravillosa. Si existe en la realidad, es mucho más difícil de contener y controlar que en cualquier comic
Neil Gaiman

Muchos de ustedes se preguntarán el porque de su fascinación por los comics, y eso lo sé muy bien pues yo mismo me hago muchas veces esa misma pregunta...

... y hablando con franqueza, no sé que contestar.

Pero si pongo en funcionamiento los engranajes de ese pobre cerebro que habita dentro de mi dura masa craneal, nuevamente logro ver a ese niño que, durante muchas tardes de cálido verano, soñaba con que era posible volar y que incluso podía llegar a tener el suficiente valor como para llegar a salvar al mundo de su locura.

Creo que tan solo aquel que haya llegado a recordar esos tiempos pasados podrá llegar a comprender el porque de esos sueños. Muy probablemente, el resto de la gente se me quedará mirando con una sonrisa socarrona en su rostro, creyendo que son seres más adultos... más serios... mejores seres humanos.

Creo que, a veces, me dan mucha pena.

Todos sabemos muy bien que el mundo de los comics no es el de la realidad. Yo, a pesar de mi fanatismo, también soy consciente de ello. Pero este es mi artículo y al final de cuentas yo dicto las reglas de este muy particular mundo que he logrado inventar.

Así es que, mis queridos comicadictos, pongan en funcionamiento a ese chico que todavía se halla dentro de ustedes y traten de imaginarse lo que les voy a contar a continuación.

Imagínense estar leyendo un comic como el que viene a continuación:-

Escena de la primera viñeta: se observa un plano general de la calle de una ciudad cualquiera. En ella un grupo de personas se halla mirando asombrada hacia el cielo. Varios de ellos están señalando hacia arriba.

Hombre señalando al cielo: ¡Arriba en el cielo!

Mujer asombrada: ¡Es un ave!

Mujer 2: ¡Es un avión!

Hombre 2: ¡No! ¡Es el helicóptero de la policía que nos está vigilando!

Abucheo general del público

Fin del comic

Con estas “muuuy” desilusionantes frases se iniciaría... y terminaría lo que probablemente sería la aventura diaria de nuestras vidas en el mundo real, si esta fuera llevada a los comics.
Sin superhéroes... sin supervillanos... sin monstruos ni extraterrestres… simplemente la cruda realidad.

¡UN BODRIO RECONTRAABURRIDO!

Alan Moore
Todos los fans de los comics sabemos perfectamente cual es la regla que impera en los mismos: A pesar de que a veces se tratan los temas de la actualidad, las historietas de superhéroes siempre están teñidas con ese matiz de fantasía en donde todo puede ser posible. Esta simple regla nos da a entender que entre el comic y la realidad existe, y existirá, un abismo insalvable.

A pesar de este casi inviolable precepto, unos pocos guionistas han logrado apartarse de esa premisa y dotaron a los héroes de una dimensión humana mucho más interesante. Estos autores quisieron mostrarnos que, a pesar de los enormes poderes y habilidades que parecen encumbrarlos por encima de la gente común, dichos superhéroes son tan solo seres humanos afligidos por las debilidades y errores que aquejan a todos los mortales que medran sobre nuestro atribulado planeta.

Uno de ellos fue sin duda Alan Moore, cuyos guiones lograron revitalizar algunos mitos superheroicos como Superman y La Cosa del Pantano (Swamp Thing), explorando facetas nunca antes imaginadas para estos personajes.

Una de sus obras consagratorias, y que tiene más que ver con el tema que estamos tocando, fue Watchmen que fue creada en 1987 para la Editorial DC, junto al ilustrador Dave Gibbons.
Watchmen
La idea de este comic se originó a partir de un proyecto para realizar una historia en la que intervinieran los personajes de la Editorial Charlton (Blue Beetle, Question, Captain Atom, Nightshade etc.) a fin de integrarlos al universo que había nacido luego de la miniserie Crisis en las Tierras Infinitas. Finalmente, las cosas salieron totalmente diferentes a lo esperado, pero aun así fue un éxito sin precedentes, cosechando elogios tanto por parte del público lector como de la prensa especializada.

Este comic encaró de un modo muy adulto el tema de los superhéroes, exponiéndolos como seres humanos reales. En un principio parece sencillo en su concepto pero, a medida que avanzamos en el desarrollo del guión, nos vamos dando cuenta que estamos transitando a lo largo de una intrincada y deliciosa trama repleta de imágenes icónicas que nos sorprenden.

El desarrollo del mismo nos lleva de la mano hacia una especie de mundo ucrónico en el que los EEUU han ganado la guerra de Vietnam, Nixon se perpetúa en el poder y los héroes son una incuestionable realidad. Acosados por las debilidades de su propia humanidad, estos vigilantes enmascarados deberán lidiar con aquellos a quienes quieren proteger, los cuales los odian y temen por lo que estos coloridos personajes representan. 

El delicado equilibrio de poder mundial y el creciente caos parecen conducir a un inevitable enfrentamiento nuclear entre las grandes potencias y tan solo uno de esos justicieros, un auténtico superhombre, tiene la posibilidad de evitar el holocausto: el deífico Doctor Manhattan, cuyo inmenso poder lo coloca por encima de las virtudes y defectos de la humanidad.
Astrocity

Sin dudas, una magnífica historia, con un concepto visual y argumental irrepetible en las posteriores obras que tratarían de emularlo.

Aun así, Moore no fue el único guionista que tocó estos temas. Otros creadores como Mark Waid (Kingdom Come), Chuck Dixon (Código de Honor) y Kurt Busiek (Astro City) también se encargaron de explorar esta curiosa interacción entre la realidad y la fantasía, colocándonos en un posible mundo en el que los héroes forman parte de la vida cotidiana.

Pero aun así, la realidad se encarga de demostrarnos con dureza que, aunque lo lamentemos, los superhéroes no existen.

Pero, ya que empezamos a charlar sobre este tema, hagamos un ejercicio de imaginación y analicemos una posible comparación entre ambos mundos.

Puede llegar a ser gracioso... ¿o no?

En el mundo del comic: Los científicos locos quieren envenenar el agua potable de la ciudad con sustancias que nos transformarán en zombis que obedecerán ciegamente a su malvado amo.
En el mundo real: Científicos que no están tan locos quieren envenenar nuestro medio ambiente con pesticidas, radiación o infecciones como el SIDA, el Antrax o el Ébola.

En el mundo del comic: Los héroes visten coloridos trajes, con los calzoncillos por arriba del pantalón. Encima, los ciudadanos los aman y los respetan y, como es de esperar, los cacos les temen.
En el mundo real: Si un tipo sale en calzones por la calle... lo arrestan por exhibicionista o demente. Encima, la gente se reiría de él y los cacos lo cagarían a trompadas.

En el mundo de los comics: El Hombre Araña, El Increíble Hulk, Daredevil y Los Hombres X obtuvieron sus poderes al verse expuestos a la radiación.
En el mundo real: Los habitantes de Hiroshima, Nagasaki, Chernobyl y Fukushima obtuvieron sus muertes al verse expuestos a la radiación.

En el mundo del comic: El Doctor Fate, El Doctor Extraño, Zatana y otros seres místicos luchan contra demonios extradimensionales y malvados brujos. Todo ellos sin pedir ninguna retribución a cambio.
En el mundo real: El doctor Totito, Atchisra, el mago Cacarulo, Forrangel y otros pseudomísticos de la tele luchan por obtener un mayor rating televisivo... y de paso ver si pueden embocar algún vaticinio, pidiendo una cuantiosa retribución a cambio.


En el mundo del comic: Flash obtuvo su increíble supervelocidad al verse expuesto a una combinación de productos químicos y un rayo que casualmente pasaba por ahí.
En el mundo real: Si a un tipo le cae nada más que un frasquito con acido acético y encima un rayo, lo tienen que llevar corriendo al Instituto del Quemado.

En el mundo del comic: personajes malvados como Luthor, Kingpin, el Barón Zemo y Brainiac planean dominar el mundo con una serie de estrafalarios planes.
En el mundo real: Trust corporativos, Políticos inescrupulosos y Zares de la droga planean dominar al mundo con no tan estrafalarios planes.

... y así podríamos llegar hasta el hartazgo con estas tan extrañas como inútiles comparaciones. Por suerte nos ha tocado vivir en el mundo real, pues el que nos presentan en los comics es ridículo... una simple fantasía.

Jamás de los jamases podremos encontrar comparación alguna entre uno y otro.

En el mundo de los comics los superhéroes pueden
convertirse en peligrosos villanos...
Por el lado de los comics tenemos a los malvados supervillanos, las invasiones interplanetarias, los monstruos de todo tipo y tamaño, color y forma... la vida pendiendo de un hilo. Pero también nos encontramos con el valor de sus héroes, sean humanos o no, la solidaridad y el sacrificio por sus congéneres. Por supuesto, no podemos olvidar que poseen el sentido de lo maravilloso.

...pero nunca serán tan peligrosos como algunos
"héroes" que pueblan nuestra realidad.
Por el otro, en nuestro mundo real, tenemos al SIDA, las guerras, el terrorismo, las drogas, la inseguridad cotidiana, el oscuro porvenir de nuestros jóvenes, el poco claro atardecer de nuestros ancianos, el racismo, los atropellos, el autoritarismo, la represión, la censura... pero a favor tenemos... tenemos...tenemos…


¡¡JA JA JA JA JA JA JA JA JA!!
¡¡QUE MUNDO DE MIERDA TENEMOS!!

viernes, 11 de mayo de 2012

DINOCINE

MUNDOS PERDIDOS, PERO  ENCONTRADOS (2º Parte)
El Último Dinosaurio
No cabe duda que la película King Kong sentó todo un precedente dentro de la temática de los dinosaurios y los mundos perdidos. A lo largo de los años muchas producciones fueron llevadas a cabo alrededor de la misma, ofreciéndonos una serie de films que iban desde lo sencillamente malo a lo excelente y que se transformaron en el deleite de varias generaciones de adictos a la fantasía y la ciencia ficción.

Sin tomar en cuenta los endebles guiones (casi siempre calcados uno de otro y tomando como base la narración escrita por Arthur Conan Doyle y su Mundo Perdido), la baza fundamental de estas bizarras producciones corrieron por cuenta de los efectos especiales… o algo parecido a ellos.

Entre las muchas películas que se colgaron de los pelos del mono gigante podemos nombrar:-

-EL CONTINENTE PERDIDO (Lost Continent- Sigmund Neufeld Productions y Lippert Pictures -1951-)

Dirección: Sam Newfield

Producción: Jack Leewood, Robert L. Lippert y Sigmund Neufeld

Guión: Orville H. Hampton, Richard H. Landau y Carrol Young

Música: Paul Dunlap

Efectos especiales: Augie Lohman, Ray Mercer y Edward Nassour

Protagonistas: Cesar Romero (Mayor Joe Nolan), Hillary Brooke (Marla Stevens), Chick Chandler (Teniente Danny Wilson), John Hoyt (Michael Rostov), Acquanetta (chica nativa), Sid Melton (Sargento Willie Tatlow), Whit Bissell, Hugh Beaumont, Murray Alper, William E. Green y Chubby Johnson)

Duración: 83 min.

El Continente Perdido
El actor Cesar Romero (el inolvidable Guazón de la serie Batman de los años 60) y un grupo de científicos van en busca de un cohete atómico que se les ha perdido. 

Es así como llegan a una isla en donde se encuentra una montaña en cuya cima pervive una selva prehistórica habitada por dinosaurios (conformado por dos triceratops y un brontosaurio).

Dichas criaturas, patéticamente animadas por Augie Lohman, causan mas gracia que sorpresa y lo mejor del film, que fue dirigido por Sam Newfield, es cuando se puede leer la palabra fin.

-VIAJE A LA PREHISTORIA (Cesta Do Praveku – Ceskoslovenský Stáni Film y Filmové Studio Gottwaldov-1955-)

Dirección: Karel Zeman

Producción: William Cayton

Guión: J. A. Novotný y Karel Zeman

Música: E. F. Burian y Frantosek Strangmüller

Efectos especiales: Arnost Kupcik, Jindrich Liska y Karel Zeman

Protagonistas: Vladimir Bejval (Jirka), Petr Herrman (Tonik), Zdenek Hustak (Jenda) y Josef Lukás (Petr)

Duración: 93 min.

Un grupo de chicos ingresa a una caverna y remontan un río, el cual los llevará a través de todas las eras prehistóricas. Durante ese arriesgado periplo se encontrarán con mamuts, rinocerontes lanudos, aves gigantes y, por supuesto, dinosaurios.

Los mismos estuvieron magníficamente animados por Karel Zeman, quien fuera el padre de la animación checa, el cual basó sus modelos en las increíbles ilustraciones realizadas por el artista Zedenek Burian.
Viaje a la Prehistoria
Una notable producción proveniente de la extinta Checoeslovaquia que, a pesar de su carácter netamente didáctico y de las limitaciones impuestas por los tiempos en la que fue realizada, la misma se deja ver con mucho cariño y bastante sorpresa ante el cuidado trabajo de estos émulos del gran maestro Willis O´Brien. Un film que no debería ser olvidado por aquellos que amamos lo bizarro.

-THE LAND UNKNOWN (Universal International Pictures-1957-)

Dirección: Virgil W. Vogel

Producción: William Alland

Guión: Lazló Görög, William N. Robson y Charles Palmer

Música: Henry Mancini, Heinz Roemheld, Hans J. Salter y Herman Stein

Efectos especiales: Orien Ernest, Jack Kevan, Fred Knoth y Roswell A. Hoffman

Protagonistas: Jock Mahoney (Comandante “Hal” Roberts), Shirley Patterson (Margaret Hathaway), William Reynolds (Teniente Jack Carmen), Henry Brandon (Dr. Carl Hunter), Douglas Kennedy (Capitán Burnham), Phil Harvey, Ralph Brooks, Kenner G. Kemp, Bing Russell y Bert Stevens.

Duración: 78 min.

Lagartijas reacondicionadas, títeres paralíticos y tipos disfrazados de dinosaurios, todos los trucos para realizar este film, excepto stop motion el cual no le hubiera venido nada mal a una película que quizá hubiera merecido tenerlo.

Una expedición científico-militar arriba a un continente perdido que se halla en una zona termal del polo sur. Allí se deberán enfrentarse a la numerosa fauna prehistórica que habita el lugar y, de paso, ganarse el amor de la fémina de turno.
The Land Unknown
En un principio pensada a lo grande, en tecnicolor, actores de categoría y efectos especiales de buena calidad, terminó transformándose en un producto clase B que la llevó a transformarse en objeto de culto.

-VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA (Voyage to the Center of the Earth – 20th Century Fox Film Corporation, Cooga Mooga Film Production Inc. y Joseph M. Schenck Enterprises-1959-)

Dirección: Henry Levin

Producción: Charles Brackett

Guión: Walter Reish y Charles Brackett (basado en la novela homónima de Julio Verne)

Música: Bernard Herrman

Efectos especiales: Johnny Borgese, L. B. Abbott, James B. Gordon y Emil Kosa Jr.
Protagonistas: James Mason (Sir Oliver S. Lindenbrook), Pat Boone (Alexander McKuen), Arlene Dahl (Carla Göteborg), Diane Baker (Jenny Lindenbrook), Thayer David (Conde Saknussem), Peter Ronson (Hans Belker), Robert Adler, Alan Napier, Mary Brady, Alan Caillou y Gertrude el pato.

Duración: 132 min.

Henry Levin realizó una versión fílmica de la famosa novela de Julio Verne que escribiera  en 1864. La misma contó con la actuación de James Mason, Pat Boone, Arlene Dahl y unas lagartijas disfrazadas que simulan ser dinosaurios (aunque en realidad se trata de unos lagartos que existieron unos cuantos millones de años que estos llamados dimetrodontes).
Viaje al Centro de la Tierra

En ella se cuentan las aventuras de un grupo de exploradores que se internan en las entrañas de la tierra y descubren un mundo perdido que ha sobrevivido a los cataclismos de la superficie.

A pesar de sus defectos, las aventuras del profesor Lindenbrock y sus compañeros (entre los que se encuentra un pato) resultan ser bastante entretenidas.

Son de destacar los soberbios decorados que estuvieron a cargo de José Kish y Walter M. Scott, los cuales le dan al film una ambientación surrealista y casi onírica.

-EL MUNDO PERDIDO (Lost World –Irwing Allen Productions y 20th Century Fox -1961-)

Dirección: Irwing Allen

Producción: Irwing Allen

Música: Paul Sawtell y Bert Shefter

Guión: Charles Benneth e Irwing Allen

Efectos especiales: L. B. Abbott, James B. Gordon, Emil Kosa Jr. y Willis H. O´Brien

Protagonistas: Michael Rennie (Lord John Roxton), Claude Rains (Profesor George Edward Challenger), Jill St. John (Jennifer Holmes), David Hedison (Ed Malone), Fernado lamas (Manuel Gomez), Richard Haydn (Profesor Summerlee), Ray Stricklyn, Jay Novello, Vitina Marcus, Ian Wolfe, Ross Brown, Colin Campbell y Fred Cavens.

Duración: 97 min.

Esta remake de la versión muda que fuera filmada en 1925 fue producida y dirigida nada menos que por Irwing Allen, creador de joyas de la televisión como Viaje al fondo del mar, El túnel del tiempo y Perdidos en el espacio, el cual tuvo el atrevimiento de volver a usar, como sucedieron en varias producciones dedicadas a los dinosaurios, las consabidas lagartijas disfrazadas.
El Mundo Perdido
A pesar de las grandes figuras que participaron en el film, el mismo defrauda totalmente, lo cual es una auténtica pena ya que en el proyecto estuvo incluso involucrado el mismísimo Willis O´Brien.

-EL PLANETA DE LAS TORMENTAS (Planeta Bur –Leningrad Popular Science Film Studio-1962-)

Dirección: Pavel Klushantsev

Producción: L. Presnyakova y Vladimir Yemelyanov

Guión: Aleksandr Kazantsev y Pavel Klushantsev

Música: Iogann Admoni y Aleksandr Chernov

Efectos especiales: V. Shelkov y A. Lavrentyev

Protagonistas: Vladimir Yemelyanov (Ilya Vershinin), Georgi Zhzhyonov (Bobrov), Gennadi Vernov (Alyosha), Yuriy Sarantsev (Scherba), Georgiy Teykh (Kern) y Kyunna Ignatova (Masha)

En plena guerra fría, la madre Rusia no se pudo quedar afuera de la moda dinosaurios y viajes espaciales. En la misma, una expedición espacial soviética viaja al misterioso planeta Venus en donde aun perviven peligrosas bestias prehistóricas.

El Planeta de las Tormentas
Partes de este film serían remontadas en varias oportunidades por la UIP norteamericana y el rapaz Roger Corman, al que le importaba un carajo la ideología pero si el hacer mucha plata con cero presupuesto, en películas como Viaje al planeta prehistórico (Voyage to the prehistoric planet -1965-), que contó con la actuación de Basil Rathbone, y Viaje al Planeta de las Mujeres Prehistóricas (Voyage to the planet of prehistoric Woman -1968-) protagonizada por Mamie Van Doren y dirigida por Peter Bogdanovich.

-EL VALLE DE GWANGI (The Valley of Gwangi- Warner Brothers/Seven Arts y Mornigside Productions-1969-)

Dirección: Jim O´Connolly

Producción: Ray Harryhausen y Charles H. Schneer

Guión: William Bast y Julian More (basado en una idea de Willis O´Brien)

Música: Jerome Moross

Efectos especiales: Ray Harryhausen y Gerald Larn

Protagonistas: James Franciscus (Tuck), Gila Golan (T.J.), Richard Carlson (Champ), Laurence Naismith (Profesor Bromley), Freda Jackson (Tía Zorina), Gustavo Rojo (Carlos, Dennis Kilbane, Mario De Barros, Curtis Arden y José Burgos.

Duración: 96 min.

En busca de un pequeño caballo prehistórico que los hará ricos, un grupo de vaqueros encuentra en Nuevo Mexico un valle perdido en donde aun perviven un montón de dinosaurios, entre ellos un feroz allosaurio conocido con el nombre de Gwangi.
Al mejor estilo King Kong, el peligroso animal es capturado y llevado a la ciudad para su exhibición. 
El Valle de Gwangi
Debido a las malas acciones de una vieja gitana, que considera a Gwangi un demonio, la bestia escapa y se dedica a matar a todo aquel que se le ponga en el camino. Tan solo el ingenio del héroe de turno (encarnado por James Franciscus) logrará detener el estropicio, incinerando al pobre dinosaurio en una iglesia (¿castigo divino?).

El Valle de Gwangi
Los magistrales efectos especiales estuvieron a cargo de Ray Harryhausen, uno de los alumnos dilectos del gran Willis O´Brien, el cual dotó al monstruo de una personalidad única que incluso superaría las malas actuaciones de Franciscus y el resto de la compañía (Gila Golan y Richard Carlson).

Esta es una de mis películas favoritas, que incluso tuve la suerte de ver en una extinta sala de cine de mi barrio.

-LA TIERRA OLVIDADA POR EL TIEMPO (The Land that Time Forgoth – Amicus Productions, Edgard Rice Burroughs Inc., Land Associates y Lion International-1975-)

Dirección: Kevin Connor

Producción: John Dark, Robert H. Greenberg, John Peverall, Samuel Z. Arkoff, Max Rosemberg y Milton Subotsky

Guión: James Cawthorn y Michael Moorcock (Basada en la novela homónima escrita por Edgar Rice Burroughs)

Música: Douglas Gamley

Efectos especiales: Roger Dicken, Derek Medding y Charles Staffell
Protagonistas: Doug McClure (Bowen Tyler), John McEnery (Capitán Von Schoenvorts), Susan Penhaligon (Lisa Clayton), Keith Barron (Bradley), Anthony Ainley (Dietz), Godfrey James, Bobby Parr, Declan Mulholland, Colin Farrell y Ben Howard

Duración: 90 min.

La misma está basada en una novela de Edgard Rice Burroughs, el creador del mítico Tarzan, que nos narra las aventuras de un grupo de personas en el mundo perdido de Caprona que se encuentra en el polo sur.

La Tierra Olvidada por el Tiempo
Durante la primera guerra mundial, arribará a esas tierras desconocidas de manera accidental un submarino con soldados alemanes y prisioneros americanos. Sin poder escapar de allí, deberán sobrevivir al ataque de tiranosaurios, triceratops, plesiosaurios y pterosaurios que se mueven como si padecieran una severa artrosis.

Esta coproducción inglesa-norteamericana contó con las actuaciones de Doug McClure, John McEnery y Susan Penhaligon y fue dirigida por Kevin Connor.
La Tierra Olvidada por el Tiempo

La historia es interesante y el ritmo narrativo no decae, a pesar de las evidentes fallas en los efectos especiales, mostrándonos un extraño mundo en el que el proceso evolutivo es la barrera que impide a los aventureros escapar de su destino. Tan solo les queda continuar hacia adelante o morir destruidos por las fuerzas entrópicas que gobiernan el lugar.

En el año 1977 se realizaría una innecesaria secuela conocida como The People that Time Forgot, que fue dirigida nuevamente por Kevin Connor y protagonizada por Patrick Wayne, Doug McClure y Sarah Douglas. En la misma, los dinosaurios que nos son presentados lucen una artrosis de mayor gravedad que el presente en su predecesora

-EN EL CORAZÓN DE LA TIERRA (At the Earth´s Core –American International Pictures, Amicus Productions y Burroughs Productions Imc.-1976-)

Dirección: Kevin Connor

Producción: Harry N. Blum, John Dark, Max Rosemberg y Milton Subotsky

Guión: Milton Subotsky (Basado en la novela homónima escrita por Edgard Rice Burroughs)

Música: Michael Vickers

Efectos especiales: Ian Wingrove y Charles Staffell

Protagonistas: Doug McClure (David Innes), Peter Cushing (Doctor Abner Perry), Caroline Munro (Dia), Cy Grant (Ra), Godfrey James (Ghak), Sean Lynch, Keith Barron, Helen Gill, Anthony Verner, Robert Gillespie, Michael Crane, Bobby Parr y Andee Cromarty

Duración: 89 min.

Entusiasmados por la buena acogida que tuvo La Tierra Olvidada por el Tiempo, la productora Amicus volvió a buscar algunas ideas en la vasta obra del creador de Tarzan y sacó a la palestra este auténtico bodrio.

En el Corazón de la Tierra
Un científico ingles (Peter Cushing) y su joven ayudante norteamericano (el incombustible Doug McClure) llegan accidentalmente al centro de la tierra mediante una perforadora especialmente construida por el primero. 

Allí se encontraran a un mundo perdido en el que la humanidad está esclavizada por unos reptiles voladores inteligentes. Gracias a la ayuda de una bella mujer nativa (Caroline Munro) los aventureros intentaran libertar esas tierras de tan siniestro yugo.

La novela, a pesar de ser muy parecida a las de Tarzán y las de John Carter de Marte, tenía lo suyo… cosa que la película no logra, ofreciéndonos un producto de muy baja calidad.

Los ¿Dinosaurios? fueron creados por Ian Grove y es mejor no hablar sobre ellos, pues ni siquiera causan gracia.

-EL ÚLTIMO DINOSAURIO (The Last Dinosaur – Rankin/Bass Productions y Tsuburaya Productions -1977-)

Dirección: Alexander Grasshoff y Tsugunobu Kotani

Producción: Jules Bass, Kazuyoshi Kasai, Benni Korzen, Kinshiro Ohkubo, Arthur Rankin Jr., Noboru Tsuburaya y Masaki Îzuka

Guión: William Overgard

Música: Maury Laws

Protagonistas: Richard Boone (Masten Thrust), Joan Van Ark (Francesca Banks), Steven Keats (Chuck Wade), Luther Rackley (Bunta), Masumi Sekiya (Hazel), William Ross, Carl Hansen, Tetsi Nakamura, Mancy Magsig, Don Maloney, Vanessa Cristina, James Dale, Hyôe Enoki, Shunsuke Kariya y gary Gundersen

Duración: 95 min.

Un millonario (Pat Boone), que también es un famoso cazador, se dirige a una tierra desconocida que se halla (cuando no) en la Antártida. Allí se encontraran (nueva obviedad) con dinosaurios y hombres prehistóricos que podrán en peligro su vida y la de aquellos que lo acompañan. El más peligroso de todos será sin duda alguna un feroz Tyrannosaurio, el cual se transformará en el ansiado trofeo del gran cazador blanco.

El Último Dinosaurio
Nacida bajo la égida del genero cinematográfico conocido como Kaiju Eiga, las películas de monstruos japoneses iniciadas en 1954 por el mítico Godzilla, termina transformándose en una suerte de historia seudo-filosófica con tipos disfrazados de dinosaurios pisamaquetas bastante poco convincentes.

La misma fue una coproducción norteamericano-japonesa que, si bien estaba destinada a ser exhibida en los cines, terminó siendo estrenada en la pantalla televisiva.

-BABY, EL SECRETO DE LA LEYENDA PERDIDA (Baby, the secret of the lost legends –Silver Screen Partners II y Touchstone Pictures -1985-)

Dirección: Bill L. Norton

Producción: E. Darrell Hallenbeck, Roger Spottiswoode y Jonathan T. Taplin

Guión: Clifford Green, Ellen Green y David Lee Miller

Música: Jerry Goldsmith

Efectos especiales: Peter Anderson, Philip Bartko, Kenneth C. Clark, Gary D´Amico, Steve Debs, Joe Digaetano, David Domeyer, Paul Huston, Michael Lloyd y Richard L. Hill

Protagonistas: William Katt (George Loomis), Sean Young (Susan Matthews-Loomis), Patrick McGoohan (Doctor Eric Kiviat), Julian Fellowes (Nigel Jenkins), Kyalo Mativo (Cephu), Hugh Quarshie, Olu Jacobs, Eddie Tagoe, Edward Hardwicke y Julian Curry.

Duración: 95 min.

Esta producción fue la fracasada incursión de los estudios Disney al tema de los dinosaurios, con un muñeco de brontosaurio que resulta patético (sobre todo cuando ya sabía con antelación que eran dos enanos disfrazados a modo de caballito de fiesta de disfraces).
Baby: El Secreto de la Leyenda Perdida

La historia nos cuenta la investigación realizada por unos científicos (William Katt, Sean Young y Patrick Mc Gooham) sobre la leyenda africana del “Mokele mbenbe”, un supuesto dinosaurio que vive en las regiones pantanosas del África central. Allí encontrarán a toda una familia de pacíficos brontosaurios, bebe incluido, que no convencen ni a un niño de dos años.

Los mundos perdidos siempre terminan siendo una buena excusa para poder juntar al hombre con los extintos dinosaurios. Prueba de ello son un par de películas que, imágenes generadas por computadora mediante, se encargaron de volver sobre este tópico.
Viaje al Centro de la Tierra
Una de ellas se fue una remake de la anteriormente comentada: Viaje al Centro de la Tierra (Eric Brevig -2008-) y la otra estuvo basada en una vieja serie televisiva: Land of the Lost (Brad Silberling -2009-) que si bien no son la gran cosa (sobre todo en lo que respecta al casting de actores) pusieron de nuevo en nuestras mentes la idea de que aun puede haber mundos escondidos más allá de nuestra vista y conocimiento.

El mundo es ahora mas chico que antes, pero no sucede lo mismo con nuestra imaginación.

… y algún mundo perdido puede quizá hallarse a la vuelta de la esquina de nuestro barrio que tanto creemos conocer.


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¡Ojo que el de la izquierda muerde!