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viernes, 3 de agosto de 2012

APOCALÍPSIS GÓTICO


BATMAN: EL CABALLERO DE LA NOCHE ASCIENDE 
(The Dark Knight Rises -2012-)
FICHA TÉCNICA

Compañías cinematográficas: Warner Bros. Pictures, DC Entertainment, Legendary Pictures y Syncopy
Director: Christopher Nolan
Producción: Kevin De La Noy, Jordan Goldberg, Benjamin Melniker, Christopher Nolan, Charles Roven, Dileep Singh Rathore, Emma Thomas, Thomas Tull y Michael E. Uslan.
Guión: Jonathan Nolan, Christopher Nolan y David S. Goyer.
Música: Hans Zimmer
Fotografía: Wally Pfister
Diseño de producción: Nathan Crowley y Kevin Kavanaugh
Efectos especiales: Double Negative, New Deal Studios y Special Eye Effects.
Protagonistas: Christian Bale (Bruce Wayne), Gary Oldman (Comisionado James Gordon), Tom Hardy (Bane), Joseph Gordon-Levitt (John Blake), Anne Hathaway (Selina Kyle /Catwoman), Marion Cortillard (Miranda Tate), Morgan Freeman (Lucius Fox), Michael Caine (Alfred Pennyworth), Matthew Modine (Foley), Alon Aboutboul (Dr. Pavel), Liam Neeson (Ra´s Al Ghul), Cillian Murphy (Dr. Johnathan Crane/El Espantapájaros), Ben Mendelsohn, Burn Gorman, Daniel Sunjata y Aidan Gillen.
Duración: 164 min.

Cuando en el año 2005, Christopher Nolan nos ofreció su personal visión sobre el hombre murciélago en Batman Inicia (Batman Begins) nadie pudo llegar a imaginarse a donde llevaría todo eso. Sin duda alguna, este film se transformaría en un crucial punto de inicio de una trilogía que se encargaría de cambiar de manera notable a todo el universo superheroico de la pantalla grande.

Aun decepcionados por los atropellos cometido por Joel Schumacher y sus nefastos batipezones, todos los fans miramos con cierto escepticismo a esta nueva franquicia del héroe de Ciudad Gótica.

Si bien este director inglés era sumamente respetado, prueba de ello fueron las exitosas Memento (2000) e Insonmia (2002), el temor a un  nuevo fracaso y al bastardeo de este personaje en aras de un comercialismo infame, colgaba  sobre las cabezas de los directivos de la Warner cual su fuera una afilada espada que estuviera sostenida por un hilo muy, pero muy, finito.

Por suerte estábamos totalmente equivocados.

Si bien no fue la mejor de la saga, por lo menos para mi gusto, Batman Begins superó ampliamente a buena parte de las expectativas que se tenían al respecto. En ella nos presentan a un Batman/Bruce Wayne (Christian Bale) totalmente despojado del lastre histórico presente en los comics y en el cine. Un personaje mucho más tortuoso, obsesivo y, por ende, más humano que su par ilustrado.
Los villanos, en este caso Ra´s Al Ghul (Liam Neeson) y El Espantapájaros (Cillian Murphy), eran también seres humanos y no poderosas entidades nacidas a partir de una exposición a radiaciones o víctimas de un experimento de laboratorio que había salido mal. 

Las motivaciones de ambas facciones estaban teñidas de las debilidades y fortalezas propias de los mortales, sin necesidad de ser poseedores de una gran parafernalia tecnológica y sin la existencia de planes casi imposibles de poder ser llevados a cabo. Ciudad Gótica dejó de ser una mítica e imposible ciudad, para transformarse en una gigantesca urbe tal cual las conocemos en la actualidad.

El público que asistió a las salas cinematográficas amó, sin reparo alguno de su parte, a este nuevo Batman. Gracias a ello, en 2008 llegó a las pantallas Batman El Caballero de la Noche (The Dark Knight) y con ella el hándicap de Nolan crecería muchísimos puntos más.
Esta vez los villanos protagonistas fueron El Joker (Heath Ledger) y Dos Caras (Aaron Eckhart). La soberbia impronta actoral del lamentablemente desaparecido Ledger, transformó al film en un retorcido viaje a través de un universo inmerso en la locura. Pero la misma no fue precisamente ridícula o risible. Era la demencia en su estado más puro, una caótica manera de actuar a la cual deberá enfrentarse un casi atemorizado Batman.
La oscura realidad en la cual se desenvuelve El Joker se encargará de llevar al hombre murciélago por el camino de su propia perdición. Es así como este último tomará cabal conciencia de lo que realmente representaba su supuesta imagen para los habitantes y autoridades de Ciudad Gótica.

A su vez, Dos Caras se transformará en el agente catalítico utilizado por El Joker para que el caballero de la noche se vea transformado en un fuera de la ley, un hecho que lo obligará a retirarse de sus heroicas actividades.

Tanto críticos como los fans y el común de la gente alabó esta nueva producción e, impacientes, esperaron el probable estreno de una tercera entrega a manos de este notable director. 

Luego de muchos ires y venires, Christopher Nolan, junto David Goyer a su hermano Jonathan, elaboró en el año 2010 un guión definitivo que fue presentado a los ejecutivos de la Warner. Estos dieron el visto bueno para que comenzara la filmación, la cual fue llevada a cabo en varias ciudades de EE.UU., Inglaterra y Medio Oriente.

El film recibió por título Batman El Caballero de la Noche Asciende (The Dark Knight Rises) y su estreno fue estipulado para fines de julio del 2012.

Para gran desilusión de muchos de los fans, que esperaban al Acertijo, Killer Croc o Mr. Freeze, los villanos presentados para este nuevo proyecto fueron Bane (Tom Hardy) y Catwoman (Anne Hathaway). Todos ellos, entre los que me incluyo, pensaron que la elección no era la adecuada (mucho más luego de la destacada actuación de Ledger) por lo que los miedos a un nuevo fracaso comenzaron a hacerse presentes.

Por suerte, volvimos a equivocarnos.

Han pasado ocho años desde la última aparición de Batman. Acusado injustamente de la muerte de Harvey Dent, Bruce Wayne se ha retirado de la vida pública y de su papel de vigilante enmascarado. Gracias a la ley Dent, la paz en Ciudad Gótica se ha transformado en una realidad. Pero esa paz está cimentada en la mentira y el comisionado James Gordon (Gary Oldman) deberá cargar con el sórdido secreto de los hechos acontecidos en el film anterior.

Para mal de todo, nuevos y temibles enemigos que se ocultan en las profundidades de la metrópoli harán su aparición e intentarán sumirla en el caos.

Todo esto llevará a Bruce Wayne a volver a colocarse nuevamente el manto del murciélago y tratar de salvar a aquellos a quienes ha defendido con anterioridad. Algo más viejo y cansado, deberá enfrentarse a sus miedos más íntimos, ya que el auténtico enemigo no es precisamente Bane si no que es él mismo. Ello lo conducirá hacia una larga espiral hacia su caída y un posterior ascenso como el caballero de la noche que siempre ha sido.

Con su soberbio trabajo, Christopher Nolan nos demostró que es factible realizar una película de superhéroes inteligente y que a su vez pueda ser tremendamente divertida.

En este film, Batman es mucho más que un traje oscuro, una voz gruesa y una multitud de gadgets de alta tecnología. Batman es más que un vigilante con una máscara y mala leche. Incluso, es más que Bruce Wayne, un megamillonario que desea hacer justicia ante la muerte de sus padres.

Batman es una idea. Un auténtico representante de la condición humana cuando es llevada a límites extremos. Sus acciones y su presencia en este mundo real que construyó Nolan, nos permite comprender de manera cabal cual es nuestro papel para con aquellos que nos rodean y para con nosotros mismos.

Tal como sucede con la novela gráfica que fuera escrita y dibujada por Frank Miller: El Regreso del Señor de la Noche, de la cual probablemente se han tomado algunas ideas, el concepto argumental del film se mueve a varios niveles; como lo son la aventura pura, el flashback de las anteriores entregas que se concatenan con el relato situado en el presente, la psicología (o psicopatología) de los personajes implicados en la trama, la profunda dicotomía entre el bien y el mal… y, porque no, nuestra propia responsabilidad para con ellos. Todo esto se combina en una perfecta e intrincada danza que va desarrollándose a lo largo de los 164 minutos que dura la película.
En Batman El Caballero de la Noche Asciende, el héroe es la mismísima Ciudad Gótica y todas las personas que en ella viven. Cada una de ellas encarnan al héroe colectivo que queremos creer que mora dentro de todos nosotros, ya descrito magistralmente por Héctor G. Oesterheld en El Eternauta, y cuya punta de lanza es el imbatible hombre murciélago.

Todos estos detalles, y probablemente otros que se me escapan, convierte este film en un digno final para este periplo presentado por este director, el cual cierra el ciclo con uno de los finales más emotivos que haya visto en una película de superhéroes y que, para bien o para mal, se transformará en una difícil prueba para el próximo director que se sienta tentado a tomar esa posta.

No puedo negar que las películas con personajes de la Marvel (y cito: Los Vengadores, El Capitán America: el primer Vengador e Ironman) me encantaron, ya que las mismas supieron recrear a la perfección el maravilloso mundo creado por Jack Kirby y Stan Lee, pero este Batman va más allá de una simple película de acción y fastuosos efectos especiales.
Tal como sucedió en el mundo de los comics con el Watchmen de Alan Moore, el trabajo de Christopher Nolan se encargó de sentar las bases de cómo se debe contar una buena historia de superhéroes, inteligente y entretenida, sobre un personaje tan emblemático como lo ha sido durante tantos años el justiciero de Ciudad Gótica.

Altamente recomendable para todos aquellos que aman el cine y los comics.