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miércoles, 2 de abril de 2014

DINOCINE (5): DINOSAURIOS REVIVIDOS PISAMAQUETAS

1) NO ESTA MUERTO LO QUE YACE ETERNAMENTE

Agosto de 1945…

Luego de la caída del Tercer Reich y la muerte de Adolf Hitler, los EE.UU. dirigieron por fin su total atención hacia el frente de guerra que se estaba desarrollando en el Océano Pacífico.

Aunque estaban totalmente rodeados por sus enemigos y poco a poco iban abandonando los lugares que habían ido ocupando a inicios del conflicto armado, los japonés no se hallaban dispuestos a entregar así como así el territorio que les era propio.

Los americanos pagarían con la sangre de miles de soldados su intento por invadir las islas niponas.

Debido a este dilema, el presidente Harry S. Truman dio el visto bueno para que, en la madrugada del 6 de agosto, un avión bombardero cuatrimotor B-29 que respondía al nombre de Enola Gay volara sobre territorio japonés llevando en sus entrañas un increíble instrumento de muerte (apodado Little Boy), el cual sería soltado sobre una ciudad que contaba con una población estimada de 140.000 habitantes.

Tres días más tarde, otro de esos artefactos (esta vez con el nombre de Fat Man) caería en otra ciudad que se hallaba situada a poco más de 300 kilómetros del primer impacto.

Las bombas lanzadas por el Enola Gay  formaban parte de un nefasto plan conocido como Proyecto Manhattan y eran de naturaleza nuclear…

Las dos ciudades se llamaban Hiroshima y Nagasaki, las únicas en toda la historia del hombre que recibirían semejante castigo…

El resultado: 200.000 personas muertas, muchas de ellas acaecidas varios meses después del bombardeo debido a la aparición de diferentes tipos de cáncer producidos por la radiación…

… y fue así como el destino de la humanidad cambió de manera radical.

El ingreso a la Era Atómica, la costosa carrera armamentística y la consecuente guerra fría ruso-norteamericana, que durante muchos años se encargó de poner en vilo a todos los habitantes de nuestro planeta, tuvo la extraña virtud de disparar la imaginación de todos aquellos que no les quedaba otra cosa que observar impotentes el arribo de un siniestro futuro. 

Los vientos de una posible, y quizá inevitable, Tercera Guerra Mundial se transformó en algo cotidiano para el público en general.

Los escritores de la vertiente literaria conocida como ciencia ficción se encargaron de plasmar con acierto cientos de historias apocalípticas que se hallaban emparentadas de alguna manera más o menos ingeniosa con ese espantoso evento… el de una la guerra que realmente acabara con todas las guerras de manera definitiva.

El cine, como medio cabal de expresión de los miedos y pesares inherentes al ser humano, no pudo sustraerse de toda esa paranoia nuclear y fue así como salieron al ruedo gran cantidad de films de ciencia ficción dedicados a ello.

Dentro de las muchos subgéneros cinematográficos nacidos de esa simiente, vería la luz uno que sería muy característico de la década del 50 y que podría definirse como el de Monsters Movies o los films sobre monstruos gigantes revividos y/o mutados por una explosión nuclear.

Tal como ha sido visto en las otras categorías de cine de dinosaurios analizadas con anterioridad (y si no sabés de lo que estoy hablando pincha acá) este tipo de films tiene ciertas bases argumentales que los caracterizan:-

Debido a un experimento nuclear llevado a cabo por un grupo de científicos y militares, una criatura prehistórica es despertada de su letargo de millones de años. La mutación producida a raíz de la exposición a las radiaciones es opcional y, por lo general, produce un gigantismo desmesurado en nuestro muerto resucitado.

-Casi siempre hay un único sobreviviente al primer encuentro. que  por regla general  es un afamado científico fachero y simpático. Cuando este da su testimonio de lo sucedido, es tildado de loco.

-Al poco tiempo de la aparición del monstruo, comienzan a producirse inexplicables catástrofes y desapariciones de personas. 

-Cuando los desastres van en aumento y el número de personas que han visto al monstruo se hace mayor, el testigo fachero y simpático considerado loco es reivindicado. A partir de allí pasa a formar parte del grupo de investigación científico-militar que ha sido creado para resolver el problema.

-Dentro de ese grupo, el testigo fachero y simpático (destinado a convertirse en el héroe de la película) conocerá a una desenfadada y bella secretaria/ayudante/doctora (“Yo creía que era un hombre pero resulto ser una hermosa muchacha a la cual invitaré a bailar”), la cual quedará inmediatamente prendada del fachero y simpático científico. Mientras el monstruo avanza inexorable por un sendero de destrucción, ella únicamente se imaginará casada, con dos hijos, coche y pastel de manzanas. 
-Luego de algunos intentos fallidos por tratar de detenerlo, el monstruo hará su aparición en una ciudad de importancia (llámese San Francisco, Nueva York, Tokio, Londres, Villa Ortusar o la que corresponda) causando terribles estragos sobre edificios o monumentos representativos de dicha urbe y comiéndose a sus aterrados habitantes… los cuales tienen la mala costumbre de correr por delante de la gigantesca bestia o permanecer aterrados dentro de sus autos.
-En un último y desesperado intento, el testigo fachero y simpático idea una manera para poder derrotar al monstruo. 

-En medio de bramidos, destrucción y mucho fuego, la criatura es exterminada totalmente (aunque a veces puede darse el caso que la misma haya dejado un huevo escondido en alguna parte de la ciudad, lo cual generará futuros problemas y un nuevo film).

-Mientras se lee la palabra The End, el testigo fachero y simpático abrazará y/o besara a la chica desenfadada y bella, mientras dice algún comentario como: “El poder del átomo puede ayudarnos… pero también puede destruirnos”.

La primera de las criaturas en aparecer en una de estas producciones sería nada más ni nada menos que un dinosaurio. El mismo haría su espectacular aparición en una de las películas más  clásicas e icónicas del cine de ciencia ficción y fantasía: La Bestia de Tiempos Remotos/El Monstruo del Mar (The Beast from 20000 Fathoms -1953-).
La acción da inicio en el Círculo Polar Ártico, cuando un grupo científico-militar está realizando unas pruebas para estudiar los efectos de una explosión atómica en el medio ambiente (como si eso les hubiera importado alguna vez). Debido a ello, grandes masas de hielo son derretidas y es así como despierta, luego de su letargo de 100 millones de años, un dinosaurio carnívoro ficticio llamado Rhedosaurus. El profesor Tom Nesbitt (Paul Christian) es el único testigo de la aparición del dino resucitado y nadie cree en su testimonio, tildándolo de loco.

El científico desacreditado será finalmente reivindicado, cuando el monstruo de marras comienza a causar destrucción a lo largo de la costa este del continente norteamericano, entre ellos unos barcos pesqueros y un faro.

Nesbitt se une al paleontólogo Thurgood Elson (Cecil Kellaway) y su bella ayudante Lee Hunter (Paula Raymond), los cuales descubren que el Rhedosaurus está emigrando a la zona en donde se halla asentada la ciudad de Nueva York.

Tal cual lo predicho, el gigantesco monstruo hace su aparición en la Gran Manzana devastando todo a su paso. Las fuerzas del ejército, al mando del Coronel Jack Evans (Kenneth Tobey), intentan detener al mismo con vallas electrificadas y bazookas pero, para colmo de males, de las heridas recibidas mana sangre que contiene un tipo de germen patógeno prehistórico que enferma de muerte a las personas que toman contacto con ella.

En un acto desesperado, científicos y militares deciden utilizar un proyectil que contiene un isótopo radiactivo. Herido de muerte, el Rhedosaurio sucumbirá en el parque de diversiones de Coney Island y terminará siendo devorado por el fuego purificador. ¡The End!
A mediados de la década del 50, los cines de los EE.UU. repusieron  la monumental historia del mono King Kong que había sido estrenada allá por 1933. La misma tuvo un buen éxito de taquilla, ya que tanto los dinosaurios como los monstruos gigantes seguían ejerciendo una gran fascinación sobre los espectadores, en especial los chicos. Dos productores muy avispados llamados Jack Dietz y Hal E. Chester, al darse cuenta de toda esa movida, vieron en todo eso un interesante filón que podía llegar a ser explotado comercialmente.

Con esa finalidad en sus cabezas, dirigieron su atención a un cuento fantástico que había sido publicado en The Saturday Evening Post llamado The Fog Horn (originalmente tenía por título “The Beast from 20000 Fathoms”) el cual había sido escrito por Ray Bradbury (1920-2012), un famoso escritor de ciencia ficción entre cuyos créditos figuran Cronicas Marcianas y Fahrenheit 451
Dicho relato contaba la historia de un reptil prehistórico marino que, al ser atraído por el llamado de la sirena de un faro, destruye el mismo en un acceso de ira al darse cuenta que no se trata de alguien de su especie. Si bien este cuento es una suerte de parábola sobre el amor no correspondido, lo que interesó a los productores fue la imagen que acompañaba al mismo en donde se veía un dinosaurio destruyendo un faro. A título informativo, este cuento fue editado en la Argentina por Editorial Minotauro en el libro Las Doradas Manzanas del Sol.

Luego de llegar a un acuerdo económico con Bradbury e invitarlo para que participara en el proyecto, la historia original fue readaptada y ampliada a un guión cinematográfico gracias a las labores de Lou Morheim y Fred Freibergerg.

La persona encargada de dirigirla fue Eugène Lourié (1903-1991), un director artístico nacido en Rusia y radicado en Francia que había trabajado junto a grandes directores como Jean Renoir, René Clair, Sam Fuller, Charles Chaplin y Robert Siodmak

Su debut cinematográfico fue precisamente con The Beast from 20000 Fathoms y,  debido a ello, los films que realizaría en los años subsiguientes estarían encasillados dentro de este género tan particular -The Colossus of New York (1958), The Giant Behemot (1959) y Gorgo (1961)-. Lourié recibiría un Oscar gracias a los efectos especiales realizados para la película Krakatoa, al Este de Java (Krakatoa, East of Java -1969-).

La música había sido compuesta originalmente por Michel Michelet, pero cuando los estudios Warner Bros. compraron la producción le pidieron a David Buttolph que escribiera una nueva partitura, la cual se transformaría en la pauta musical que caracterizaría a este tipo del films de corte fantástico.

Una mención aparte la merece el apartado de los efectos especiales, los cuales estuvieron a cargo de del maestro del Stop-motion (animación cuadro por cuadro) Ray Harryhausen (1920-2013), siendo este su primer trabajo en solitario tras haber colaborado con Willis O´Brien en El Gran Gorila (Mighty Joe Young -1949-). 

Fue en esta producción que comenzó a utilizar su personal técnica en la cual se filmaban dos escenas diferentes (una en la que aparecen los actores y otra en donde aparecía el Rhedosaurio y el resto de los efectos especiales) las cuales eran posteriormente ensambladas de manera magistral por este inigualable creador.
En loa primeros diseños realizados por Harryhausen, el monstruo iba a tener una suerte de gorguera osea en la cabeza, a la manera de un dinosaurio ceratopsiano como el triceratops y un pico, pero finalmente adoptaría una morfología similar a la de un dinosaurio cuadrúpedo con una cabeza similar a un Tyrannosaurus. También se había planeado que el mismo lanzaría fuego radiactivo por la boca pero, por problemas presupuestarios, dicho efecto fue finalmente descartado.

En lo que se refiere a la parte actoral, los protagonistas principales fueron una amalgama de nombres conocidos e ilustres desconocidos, a saber:-
-De izq. a der.: Paul Christian, Paula Raymond
y Cecil Kellaway-

-Paul Christian (Profesor Tom Nesbitt): actor suizo cuyo nombre real era el de Paul Hubschmid. Trabajó en la producción My Fair Lady, algunos films europeos y series de televisión.

-Paula Raymond (Lee Hunter): modelo y actriz que trabajó en películas englobadas dentro del género conocido como cine negro y en numerosas series televisivas como Maverick, Hawai 5 0, Perry Mason y 77 Sunset Strip.

-Cecil Kellaway (Doctor Thurgood Elson): un conocido actor que participó en numerosas producciones cinematográficas como The Invisible Man Return (1940), The Mummy´s Hand (1940), The Postman Always Rings Twice (1946), Harvey (1950) y Kim (1950).
-Kenneth Tobey (Izq.) y Paul Christian (Der.)

-Kenneth Tobey (Coronel Jack Evans): este personaje es una figurita archiconocida en muchas películas de ciencia ficción y terror como The Thing from Another World (1951), It Came From Beneath the Sea (1955), The Howling (1981), Strange Invaders (1983), Gremlins (1984), Gremlins 2: The New Batch (1990) y Hellraiser Bloodline (1996). También pudo vérselo participar en films de la talla de Gunfight at the OK Corral (1957), Ben (1972), The Missiles of October (1974), MacArthur (1977), Airplane! (1980) y Big Top Pee-Wee (1988).

Dentro de los actores secundarios es de destacar la pequeña aparición de un joven Lee Van Cleff (El Bueno, El Malo y el Feo y Sabata), interpretando a un cabo encargado de dar el disparo de muerte al querido Rhedosaurus
-Set de filmación-
Con un costo de producción de tan solo U$S 210.000, El Monstruo de Tiempos Remotos recaudó más de dos millones de dólares en su primer año de lanzamiento y terminaría transformándose en todo un éxito de taquilla tanto en su país como en el resto del mundo. También tuvo el honor de formar parte del AFI´s Top 10 Science Fiction Films List.

Sin duda alguna de mi parte, El Monstruo de Tiempos Remotos es una muestra cabal de su época y del cine clase B pero, a pesar de ello, tiene la extraña e hipnótica virtud de entretener sin vergüenza alguna hasta el crítico más exacerbado. Aunque bastante alejado de sus trabajos posteriores, el Rhedosaurio de Ray Harryhausen respira vitalidad en cada una de las escenas en las cuales hace su aparición... lo cual de por si es más que destacable.

La idea de un monstruo revivido y/o mutado por la radiación, al que le anexaron otros eventos catastróficos como los terremotos y otros desastres naturales que se encargaban de despertarlos de su sueño de eones, prendió hondamente en el gusto del público. Es por ello que este film se transformó en la piedra basal para la realización de cientos de películas de “mostros” gigantes pisamaquetas, como arañas (Tarantula -1955-), hormigas (Them!), pulpos (It Came from Beneath the Sea -1955-), lagartos (The Giant Gila Monster -1959-), Mantis (The Deadly Mantis -1957-), escorpiones (The Black Scorpion -1957-), gusanos prehistóricos (The Monster that Challenged the World -1957-) e incluso seres humanos (The Amazing Colossal Man -1957-) 
El Monstruo de Tiempos Remotos también se transformaría en una gran fuente de inspiración para la creación de un subgénero cinematográfico con identidad propia que sería conocido con el extraño nombre de Kaiju Eiga o, para ser más claros, películas de monstruos a la japonesa.

¡¡Esta honolable histolia continualá!!

FICHA TECNICA
Producción: Bernad W. Burton, Hal E. Chester y Jack Dietz (Jack Dietz Productions)

Distribución: Warner Bros.

Dirección: Eugène Lourié

Guión: Lou Morheim, Fred Freiberger, Daniel James, Eugène Lourié y Robert Smith basado en un cuento de Ray Bradbury

Música: David Buttolph

Diseño de producción: Eugène Lourié

Decorados: Edward G. Boyle

Fotografía: Jack Rusell

Efectos especiales: Willis Cook, Ray Harryhausen, George Lofgren y Eugène Lourié

Protagonistas: Paul Christian (Profesor Tom Nesbitt), Paula Raymond (Lee Hunter), Cecil Kellaway (Profesor Thurgood Elson), Kenneth Tobey (Coronel Jack Evans), Donald Woods (Capitán Phil Jackson), Lee Van Cleef (Cabo Stone), Steve Brodie, Ross Elliot, Jack Pennick, Ray Hyke y Paula Hill

Duración: 80 min.

GALERIA DE IMAGENES
Cansado de ver por Internet las mismas 20 o 30 imágenes sobre esta película, me dije: "Si vos tenés la película en DVD... ¿Que estás esperando para realizar las capturas de pantalla que te gustaría tener?"

Pues acá las tienen. Tan solo espero que lo disfruten.

martes, 11 de marzo de 2014

VAMOS AL ZOOILOGICO (3)

4) SOBRE NAHUELITO Y OTROS PARIENTES DEL CAMPO
-NAHUELITO: EL NESSIE ARGENTO-
Como ya les había comentado en la anterior entrada, el famoso monstruo del Lago Ness no se encuentra solo en el mundo y son varios los parientes que han hecho su aparición en otras localidades. 

En la actualidad existen numerosas historias y leyendas en torno de la presencia de estas bestias lacustres a lo largo de todo el planeta, pero ninguna de ellas ha sido confirmada de manera oficial... o al menos fidedigna.
-OGOPOGO-

Angola (El León de las Aguas), las zonas colindantes al Lago Victoria y los afluentes del Nilo (Lukwata), los lagos escandinavos, el Lago Suldal en Noruega, el Lago Haiyr y Labynkir (Rusia), las cuencas desconocidas de los ríos Yapura, Jurüa y Purus en el Amazonas, son solo algunos de los lugares en donde han sido avistadas misteriosas e inclasificables criaturas de características anfibias.

El célebre naturalista y escritor sobre la vida salvaje, Ivan T. Sanderson (1911-1973), relató en una oportunidad una experiencia que vivió en uno de sus viajes al África occidental. En un brazo de un río inexplorado se topó con un inmenso animal similar a una foca. Ante esa terrible presencia, que agitaba con furia inusitada las aguas, Sanderson y los exploradores nativos huyeron de allí precipitadamente. Posteriormente, se enteraría que dicha criatura era herbívora y que atacaba con ferocidad a los cocodrilos e hipopótamos.
-OGOPOGO-

El Lago Okanagan, situado en la Columbia Británica (Canadá), también tiene su propio monstruo acuático, el cual ha sido conocido con el nombre de Ogopogo. Tal como ha sucedido con su contraparte escocesa, este Nessie canadiense ha tenido numerosos avistamientos documentados que se remontan al año 1860. 

En 1926, un gran grupo de gente tuvo la oportunidad de observar con claridad la presencia de una criatura serpentiforme desplazándose sobre la superficie del lago. La primera filmación del mismo recién fue realizada en 1968 y en la misma puede verse un objeto oscuro que se desplaza cerca de la costa.

Como los EE.UU. no quieren quedarse fuera de la moda de los monstruos lacustres, se inventaron su propio Nessie, que supuestamente había sido observado por el explorador Samuel de Champlain en 1609 en el lago que llevaría su nombre. Champ, tal como es conocido en la actualidad, sería una criatura de unos 20 metros de longitud, la cual ha sido observada en ese sitio desde el año 1819 en adelante. 
-EL MONSTRUO DEL LAGO CHAMPLAIN-
Hasta ahora todo muy lindo y muy misterioso... pero vamos a lo que más nos interesa (por lo menos eso es lo que yo creo) de este artículo... la historia de nuestro monstruoso pollo criollo, el Nahuelito.

Como ya habrán supuesto, el nombre de este increíble bicho se debe a que vive su misteriosa existencia en las profundidades del Lago Nahuel Huapi, situado en el sur de la República Argentina, y los relatos sobre el mismo se remontan a tiempos anteriores a la llegada de los conquistadores españoles.
-LAGO NAHUEL HUAPI-

El primer avistamiento data de 1910, cuando un tal George Garret, que se hallaba navegando por el lago, pudo avistar a unos 400 metros de donde se encontraba a una criatura cuya parte visible medía aproximadamente entre 5 y 7 metros. Este hecho recién se haría público en 1922, cuando la noticia fue levantada por el Toronto Globe.

En ese mismo año, el Doctor Clemente Onelli, por entonces director del Zoológico de Buenos Aires, se enteró sobre el hallazgo, por parte de un buscador de oro llamado Martin Sheffield, de unas extrañas huellas a orillas del Nahuel Huapi. De inmediato fue organizada una expedición al mando de José Chiagi, superintendente del zoológico, y un grupo de famosos cazadores a fin de desentrañar el misterio. 

Los pobladores de la zona pusieron el grito en el cielo ante la barbaridad que iba a ser cometida y el Doctor Albarracín, presidente de la Asociación Protectora de Animales, le pidió al gobierno nacional que el grupo expedicionario se limitara a confirmar la existencia o no del animal. Por supuesto, todo este revuelo fue al divino gas, ya que no fue encontrado ni el menor rastro de la mítica criatura. A pesar de ello la historia llegó a tener repercusión internacional, siendo comentada incluso por la prestigiosa revista Scientific American.


-JOSE CHIAGI Y EL GRUPO EXPEDICIONARIO-
Otra de las historias extrañas alrededor de este críptido sucedió en 1960, cuando la Armada Argentina persiguió en el lago a un objeto submarino durante 18 días, sin llegar a identificarlo. 

Con el aumento de la masa turística, los avistamientos crecieron aun más y en abril de 1988 fueron publicadas varias fotos de Nahuelito en el diario local, las cuales fueron tomadas a corta distancia con una cámara que no era digital.

Los avistamientos post-Nessie (que se transformó en la matriz morfológica para la descripción de todos los monstruos lacustres) nos cuentan que Nahuelito es una criatura de unos 10 a 15 metros, con dos jorobas, piel similar al cuero y un cuello en forma de cisne.

¿Un monstruo prehistórico viviendo en las frías profundidades de nuestro lago nativo o tan solo un mito que se remonta a las viejas mitologías indígenas de la zona? 
-UNA FOTO (POR SUPUESTO CONFUSA) DEL ELUSIVO NAHUELITO-
¿Una “realidad” nacida a expensas de ciertos intereses comerciales que hacen que la historia permanezca en el tiempo?

Muchas teorías han sido formuladas en torno a la existencia o no de Nessie, Nahuelito, Ogopogo y otros tantos... y hay muchas más personas que quieren seguir creyendo en ellos.

Lamentablemente...

5) EXPLICANDO LO INEXPLICABLE

Para explicar sus supuestas existencias en nuestra actualidad se han postulado diferentes teorías, a saber:-

-Plesiosaurio u otro reptil marino prehistórico: las descripciones modernas que se hacen de estos monstruos se parecen mucho a estos extintos reptiles marinos: cuello largo, cuerpo con forma de barril y aletas. Si bien la teoría es más que interesante, tanto científicos serios como criptozoólogos han descartado esta hipótesis debido a insalvables inconvenientes. 

Un enorme abismo de varios millones de años, algunas glaciaciones, terremotos, cambios climáticos y, probablemente, un inoportuno meteorito se encargaron de separar a los dinosauriosplesiosaurios y otras bestias mezozoicas de nuestra época actual. 
-ELASMOSAURIO-

No me cabe duda que sería muy lindo para todos nosotros que esos monstruos realmente existieran, pero... ¿No les parece un poco ridícula la idea de que hayan logrado sobrevivir a un lapso tan largo de vida sobre el planeta y en condiciones tan adversas?

Una de ellas es que para que esta criatura pueda sobrevivir habría sido necesaria la existencia de varios especímenes (tanto machos como hembras). También se ha señalado que los lagos en donde han sido avistados son oligotróficos, o sea que no producen la suficiente cantidad de alimento para poder sustentar a una manada de esos reptiles prehistóricos y, por lo tanto, hubieran tenido que salir a tierra para comer, aumentando así las posibilidades de ser observados por los lugareños. 

Por último, todos estos lagos fueron formados durante el periodo glaciar, un evento ocurrido mucho tiempo después de la extinción masiva del periodo mezozoico, acaecido unos 72 millones de años atrás.
-ESTURION (GENERO ACIPENSER)-

-Otros animales lacustres: castores, serpientes, esturionescocodrilos de gran tamaño y cardúmenes de peces pueden ser confundidos al observarlos de lejos. 

En lo que respecta a Nahuelito, las leyendas de los Mapuches lo asocian al Cuero o Huecuvú, una mítica criatura similar a un cuero de vaca que habitaba en los lagos, la cual atrapaba a las incautas víctimas, envolviéndolas y llevándoselas a las profundidades. En Chile, se denomina Cuero a un tipo de raya, la cual habría dado origen a la leyenda que conocemos en la actualidad.

-Confusiones con ramas y troncos: estos elementos son llevados a la superficie por los gases producto de la descomposición. Más tarde, la imaginación se encargará de llenar todos los huecos que hacen que se transforme en un monstruo hecho y derecho.
-¡CARAMBOLAS! ¡LE SACAMOS UNA FOTO A NAHUELITO!-
-¡MIERDA! ¡LE SAQUÉ UNA FOTO A UN TRONCO SEMIHUNDIDO!-
-Mutaciones: hay quienes afirman que estos monstruos son en realidad mutaciones de especies conocidas, ya sea a gracias a la mano de la naturaleza, los experimentos genéticos... o a las radiaciones nucleares (¡Otra que Godzilla!). 

Esta última teoría tuvo cierto sustento en su momento debido al famoso proyecto nuclear de la isla Huemul, llevado a cabo por el austriaco Ronald Richter durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón y que terminó siendo una auténtica estafa. 

-Minisubmarinos de origen desconocido: no esperen que les explique tan extraña y estúpida teoría.

Tanto el monstruo del lago Ness como nuestro Nahuelito y el resto de la parentela han reportado pingues ganancias a las economías regionales a lo largo de varios años y eso da a pensar que, a pesar de las sensatas explicaciones que indican lo contrario, estas leyendas van a perdurar por un tiempo muy, pero muy, largo.

6) ¡HAKUNA MOKÉLÉ!
En el África Central es muy conocida la leyenda de un monstruo mítico que habitaría en los pantanos del río Likouala-aux-Herbes, situado en la República Popular del Congo

Recibe varios nombres, según la región, pero el más conocido es el de Mokélé-mbémbé ("Aquel que detiene los ríos"). Este monstruo es un componente importante dentro de la tradición oral de los pigmeos... y tengan en cuenta que, gracias a estas tradiciones, los zoólogos descubrieron al famoso Okapi, un animal similar a una jirafa pero con el cuello corto. 

Se lo describe como un animal cuadrúpedo de color gris-pardo de unos 4 a 6 metros de alto por 5 a 10 de largo, cuello largo y cola como la de un lagarto. Vive en los ríos y trepa a las orillas para alimentarse de la vegetación circundante, en donde deja sus huellas palmeadas.

La primera mención del mismo data de 1776, cuando el misionero francés Abbé Liévain Bonaventure observó la presencia de unas enormes huellas que no correspondían a ninguna de las especies conocidas. Alrededor del año 1960, unos nativos pigmeos le narraron al pastor Thomas su enfrentamiento con uno de esos monstruos, al cual habían logrado matar en las cercanías del Lago Télé.
En 1913, el barón Von Stern Lausnitz, un capitán de las fuerzas coloniales alemanas asentadas en Camerún, escuchó numerosas historias locales que se referían a este extraño habitante de los pantanos, aunque personalmente no tuvo contacto con el mismo. 

Roy Mackal, profesor de zoología de la Universidad de Chicago, organizó dos expediciones para buscar a este “¿dinosaurio?” en 1980 y 1981, en las cuales no pudieron encontrarse pruebas concluyentes, a menos que se tome como tales a un sendero abierto por un animal de gran tamaño.
-APATOSAURIO-

Entre 1909 y 2012 fueron llevadas a cabo diferentes expediciones (incluso una que fue financiada por el Smithsoniano) a fin de obtener alguna prueba concluyente sobre la existencia de este supuesto saurópodo en tierras africanas, sin lograr obtener el más mínimo éxito… a pesar de los varios miles de dólares gastados en esas inútiles campañas.

Las descripciones dadas por los nativos hicieron suponer a los Criptozoologos que el animal de marras era nada menos que un Apatosaurus (antes conocido como Brontosaurus) o un dinosaurio Saurópodo de similares características. Las teorías sobre la existencia del Mokélé-mbémbé no difieren mucho de las de Nessie o Nahuelito… y es así como vuelven a surgir las mismas dudas y teorías científicas que abonan todo lo contrario a la supervivencia de estos animales antediluvianos. 

En cierta ocasión, el cazador Hans Schomburgk (1880-1967), que fuera comisionado para capturar algún ejemplar de esta especie desconocida para el Zoológico de Hamburgo, llegó a la sabia conclusión de que los nativos dirían lo que uno quisiera escuchar, a la hora de complacer al hombre blanco.

Ante tan sabia afirmación, creo que sobran los comentarios y discusiones al respecto de este tema.

jueves, 27 de febrero de 2014

VAMOS A ZOOILÓGICO (2)

3) UN MISTERIO CON MUCHO OLOR A WHISKY

“El caso de este monstruo es digno de consideración, aunque solo sea por cuanto ofrecen un ejemplo sorprendente de alucinación colectiva. Durante siglos se han conocido leyendas en torno a esta vía fluvial. Quien posea el más ligero conocimiento de la naturaleza humana, no hallará dificultad en comprender como un animal, visto antes por contadísimas personas, al poco tiempo se ha mostrado a muchas más”


E. G. Boulenger
Director del Acuario de Londres –1933-

1871: D. McKenzie observa la presencia de una criatura que se desliza con rapidez sobre la superficie del lago Loch Ness, localizado en las altas tierras de Escocia.

1868: el diario Inverness Courier describe la presencia de un enorme pez que parece habitar dicho lago.

1880: un buzo llamado Mc Donald tropezó con una misteriosa criatura, cuando trataba de recuperar un bote hundido.

1885: Roderick Matheson describió algo de gran tamaño de cuello largo y una crin similar a la de un caballo.

1930: el Northern Chronicle publicó la noticia de que unos pescadores habían visto un gran animal que produjo remolinos en el agua.
-MAPA DEL LAGO NESS-

1932: K. MacDonald (que no era dueño de una empresa de comidas rápidas) informó sobre el avistamiento de una criatura similar a un cocodrilo.

14 de abril de 1933: el señor y la señora McKay informan haber visto unas jorobas sobre la superficie del lago.

2 de mayo de 1933: George Spicer y su mujer, que regresaban de un viaje a Londres, observaron la presencia de un monstruo (tal fue el término usado por el diario local) que cruzó la carretera impulsándose con sus aletas y parecía llevar en su boca una presa de pequeño tamaño.

Con este último avistamiento se daría por iniciada de manera más o menos oficial la leyenda más famosa de las tierras escocesas: la del Monstruo del Lago Ness.

También conocido como Nessie por los amigos, se trataría de un críptido que, junto al Yeti y Pie Grande, se ha visto transformado en uno de los bichos más emblemáticos de la “ciencia” conocida como criptozoología.
-KELPIE-

La leyenda de esta criatura se remonta a las épocas precristianas, ya que muchos estudiosos del tema lo asocian con el mito escocés de los Kelpies, unos seres malignos con forma de caballo que arrastraban a sus incautas víctimas al agua para poder ahogarlas. 

La referencia escrita más antigua sobre este misterioso críptido data del año 565 DC, cuando San Columba salvó a una persona que había sido atacada por un monstruo, conocido con el nombre gaélico de Niseag, que vivía en el río y el lago Ness.

A lo largo de los años los informes sobre avistamientos en el lago fueron sucediéndose, pasando a formar parte de la tradición oral de esas tierras. Pero, recién en la década del 30, la misteriosa criatura lacustre llegaría a alcanzar la fama mundial de la cual hace gala actualmente.

Luego del artículo aparecido en el periódico Inverness Courier en mayo de 1933 sobre el avistamiento realizado por el matrimonio Spicer, los diarios londinenses levantaron la noticia y de inmediato fueron enviados periodistas a Escocia a fin obtener alguna prueba que comprobara la existencia del ahora popular Nessie, llegando a ofrecer incluso la suma de 20.000 libras esterlinas a quien pudiera capturarlo.


En abril del año siguiente, Kenneth Wilson, un cirujano afecto a la fotografía que se hallaba de vacaciones por las tierras escocesas, tomó unas instantáneas en donde podían verse a una criatura de cuello largo que se deslizaba a través del agua. Según lo contado por el médico, las mismas fueron tomadas desde una pendiente que se hallaba a unos sesenta metros por encima del lago. Como es de suponer, las sensacionales fotografías no tardaron en hacer su aparición en el Daily News de Londres y luego en todos los pasquines a lo largo de todo el mundo.
-ANATOMÍA DE UNA MENTIRA-
Lamentablemente, en 1994, un tal Marmaduke Wetherel se encargó de desacreditar este material que parecía tan concluyente, cuando afirmó haber participado en la falsificación de dichas fotografías cuando trabajaba para el periódico Daily Mail y que el nombre de Wilson había sido utilizado para darle más credibilidad al asunto.

Pero, en el momento en que estas fotografías fueron publicadas, se produjo un gran revuelo entre la opinión pública y esto llevaría al inicio de una vigilancia continua en el lago, una laboriosa tarea que sería financiada por un famoso magnate de los seguros conocido como Sir Edward Mountain. Según se cuenta, durante ese año fueron realizadas 17 observaciones confirmadas... 

¡Y bueno che, el que tiene plata compra lo que quiere, aunque huela a pescado podrido!

Durante ese mismo año se hizo conocido, para un reducido y selecto auditorio, una película en la que podía verse con todo detalle a nuestro querido Nessie. Desgraciadamente, esa cinta se perdió antes de que pudiera ser estudiada su autenticidad (¡Que in... conveniente!).

Las noticias sobre los avistamientos de Nessie desaparecieron totalmente de los titulares durante la segunda guerra mundial hasta que en 1957 la revista Harper´s Magazine recogió las declaraciones de un tal David Slorach, que 3 años atrás lo había vuelto a ver mientras conducía por una carretera costera. 

De forma inmediata la cadena BBC (que de rating se la sabe lunga) envió un equipo de televisión a la zona, el cual se hallaba provisto de lo más moderno en aparatos de detección sónica. Según se cuenta, el susodicho animal fue detectado por estos antecesores de José De Zer a unos 3 metros por debajo de la superficie, para luego desaparecer.

Pero la bomba sobre el tema no estallaría hasta 1960, cuando por fin Nessie se digno a dar su borrosa imagen ante las cámaras. 

El ingeniero aeronáutico Tim Dinsdale tuvo la fortuna de filmar al monstruo del lago Ness con una cámara de 18 mm. En la misma podía verse una criatura, de aproximadamente 18 metros de largo y cuyo lomo emergía 1 metro por encima del agua, que parecía moverse en zig-zag a unos 17 km/h. La Royal Air Force hizo un examen minucioso del film, llegando a la conclusión de que no se trataba de ningún truco y que resultaba evidente que había algo en el lago.

En 1970, el doctor Robert Rines (entre cuyos créditos figura el haber encontrado el Titanic) y la National Geographic Society organizaron una expedición con el fin de recabar pruebas definitivas sobre la existencia de Nessie.  El resultado final: dinero y tiempo mucho... monstruo nada.

A pesar de los resonantes fracasos, los infatigables creyentes y los valientes criptozoólogos no perdieron las esperanzas y miles de largavistas, cámaras y otros aparatos de última tecnología continuaron apuntando hacia las misteriosas aguas a la búsqueda de alguna señal que hiciera callar a los detractores de siempre. 
Dos años más tarde un grupo investigador, encabezado por un abogado estadounidense llamado Robert H. Rine, obtuvo una serie de fotografías subacuaticas, con una cámara a la que se le había adosado una luz de alta potencia, en donde se podía ver con poca claridad una aleta de forma romboidal. Sobre esta base bastante poco sólida, el naturalista ingles Sir Peter Scott le otorgó un nombre científico a Nessie... Nessiteras rhombopteryx

A pesar de todo esto, este material fue descartado tanto por los creyentes como los detractores ya que resulta demasiado evidente la manipulación que se hizo sobre las mismas, con el fin de ofrecer la imagen deseada. Cuando fueron observadas las fotos originales los especialistas llegaron a la conclusión de que correspondía al fondo del lago.

Quien más ha defendido la existencia de Nessie fue sin duda alguna Frank Searle. Este auténtico fan del tema viene observando desde 1965 el lago Ness e incluso cita que lo vio en 18 oportunidades, llegando incluso a fotografiarlo en numerosas oportunidades.

A pesar de las numerosas recompensas que han sido ofrecidas por su captura, que iban desde afamados zoológicos y museos hasta una destilería de whisky (¡Hic!) e incluso llegando a transformarse en un tema de debate en la Cámara de los Comunes en 1933 (¡!), la elusiva bestia lacustre a sabido permanecer estratégicamente apartada de la insaciable curiosidad humana.

El último avistamiento registrado de manera oficial data de junio de 1998, en donde varios testigos pudieron observar a una gran criatura de cola larga que permanecía semisumergida sobre la superficie del lago. Posteriormente, terminaría desapareciendo de las estadísticas oficiales y no tanto.

Se han postulado varias teorías que han tratado de explicar este inexplicable fenómeno. La más amada por los estudiosos del tema es la que trata sobre la existencia de un plesiosaurio, reptil prehistórico acuático extinguido a finales de la era Mezozoica, en las aguas del lago. Otras teorías nos hablan de un enorme esturión, burbujas causadas por actividad volcánica, tiburones de agua dulce e incluso la de unos supuestos elefantes escapados de un circo durante la década del 30…
-PLESIOSAURIO-

Se ve que el whisky pega fuerte por esas regiones.

El caso sobre la existencia o no del monstruo del lago Ness, por lo general alimentado por los habitantes del lugar con el fin de atraer a crédulos turistas, continúa aun envuelto en el más hermético misterio. A pesar de las nuevas tecnologías que han hecho su aparición en estos últimos años en lo que respecta a comunicaciones e imágenes, esta criatura permanece tenazmente sumido en el anonimato. 

¿Miedo a las cámaras? ¿Farsa mediática? Nadie lo sabe, pues al imaginario popular todavía le gusta aferrarse a la idea de que ese querible monstruito siga viviendo lo más campante en las oscuras y profundas aguas de su lago materno.

Pero no se pongan tristes queridos lectores pues, Como si todo lo contado fuera poco, Nessie no se encuentra solo en este cruel mundo moderno y son muchos los parientes lacustres que han sido vistos en otras tierras lejanas... incluso en nuestra sufrida República Argentina.

sábado, 15 de febrero de 2014

SER TREKKER

Cada vez que enciendo el televisor y veo algún capitulo viejo o nuevo de Star Trek, o alguna de sus muchas películas, me pregunto... 

¿Qué me ha llevado a transformarme en un Trekker?...

¿Acaso sera la posibilidad de poder viajar en gigantescas naves espaciales a velocidades inimaginables? 

¿El tener la oportunidad de conocer diferentes razas de origen extraterrestre? 

¿El soñar con las nuevas y posibles tecnologías? 

¿El intentar develar los misterios del universo? 

¿El querer vivir la emoción de la más pura aventura?...

Quizá sea todo esto... pero también, aunque algunos les parezca una soberana estupidez, es mucho más. 

Desde nuestra más tierna infancia, esa caja boba a la que llamamos televisión, que a través de los años ha ido mutando del horrible blanco y negro a las imágenes de altísima calidad que llegan incluso a competir con la vida misma, se ha encargado de ofrecernos increíbles sorpresas que jamás podríamos llegar a soñar. 

Las series y películas de ciencia ficción fueron las que más atrajeron mi atención desde que era muy pequeño. Gracias a ellas mi imaginación se vio irremediablemente atrapada en un universo totalmente ajeno a la realidad cotidiana que me rodeaba.  

Alimentado por toda esa invasión catódica, cuadernos de colegio, papeles en blanco o la mismísima pared de mi cuarto se encontraban llenos de burdos dibujitos de naves espaciales, “mostros” y superhéroes. Mis limitaciones artísticas no eran óbice suficiente para que me sintiera desanimado, pues para el inocente e imaginativo niño que era todo eso era factible de convertirse en una incuestionable realidad.
Habiéndoles contado todo eso... ¿Cómo suponen que no me iba a sentir atraído por una serie en la que nos era mostrado un futuro en el que la humanidad había derrotado a su más poderoso enemigo: la violencia y había conquistado el espacio, llegando a donde ningún hombre había llegado hasta entonces? 

La serie en cuestión se llamaba Star Trek (En la Argentina sería conocida con el nombre de Viaje a las Estrellas), su creador era Gene Rodemberry... y, a partir de su emisión, la historia de la ciencia ficción ya no volvería a ser nunca la misma.

No voy a contar aquí la archireconocida historia de Gene Rodemberry y su inolvidable hijo televisivo... ni de sus dos programas piloto... ni del éxito generado, luego que se fuera cancelada la serie... ni de todas sus películas... ni sus dibujos animados… ni sus novelas o sus comics... ni tan siquiera de sus cinco ciclos televisivos, pues existen numerosos blogs y páginas especializadas que se encargan  de describirnos con gran sabiduría cada uno de esos eventos mediáticos.  
En realidad les voy a hablar de los Trekkers, o si lo prefieren Trekkie, esos locos soñadores que durante varias décadas creyeron fielmente lo que Star Trek representaba. Es gracias a ellos que este mito de la era moderna ha ido creciendo y prosperando en un grandioso y coherente universo, el cual ha persistido mucho más allá de de los dos años y pico que duró la transmisión de la serie original. 

Ser Trekker no es solo conocer la vida, obra y milagros de Kirk, Picard, Spock y compañia... o saber todos los tipos de naves que viajan por los espacios de la Federación... o cual planeta es clase M. 

Tampoco es saberse al dedillo todos y cada uno de los cientos de capítulos emitidos en la tele o enojarse si, por algún azar del nefasto destino, se contradice la sagrada continuidad del universo Trek. 

Nada de eso, queridos amigos.

Ser Trekker es una filosofía de vida. Es tener la esperanza que, más allá de las mezquindades de este oscuro siglo (y también del anterior)... mas allá de la violencia y de la guerra... los sórdidos intereses de los poderosos… los malos gobiernos y la corrupción... la contaminación ambiental, las armas nucleares y la extinción de las especies, puede existir un futuro que vale la pena ser vivido. Un futuro con igualdad social, donde el ser humano no es medido en términos de poder o por el dinero que pueda llegar a poseer, sino por lo que puede hacer por los demás.
Ser Trekker es un no al racismo y a los prejuicios tan comunes en nuestra actualidad.

Ser Trekker es un no a la violencia desenfrenada y sin sentido.

Ser Trekker es pensar en los demás y no en si mismo.

Ser Trekker es no creerse ni el mejor ni el único.

Ser Trekker es mirar más allá de nuestra propia mortalidad.

Ser Trekker es soñar que podemos ser aun mejores. 

Tan solo así podremos superar nuestros propios escollos y nuestros miedos para así poder avanzar hacia ese futuro venturoso. 

La tarea es difícil... eso lo sé muy bien, pues muchas veces me parece casi imposible. 

Pero,.cada vez que enciendo el televisor y tengo la oportunidad de disfrutar algún capitulo viejo o nuevo de Star Trek, esos sueños que parecían casi imposibles vuelven a renacer... y con ellos se despierta mi esperanza y también la de todos aquellos que comparten esos mismos sentimientos. Quizá así todos nosotros podamos llegar a ver cumplidos nuestros más preciados deseos.

... y poder llegar a donde ningún hombre ha llegado.

SI QUERES SABER MÁS SOBRE ESTE FANTÁSTICO UNIVERSO TE RECOMIENDO VISITAR EL BLOG COSA DE BICHOS DE MI GRAN AMIGO EL UBICUO TED KORD. ¡LARGA VIDA Y PROSPERIDAD!