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domingo, 17 de agosto de 2014

LA INIQUIDAD DE LAS SOMBRAS (2)

CAPITULO 2: INESPERADO INCIDENTE 

-¡Truco!

-¡Quiero retruco!

-¡Quiero vale cuatro!

-¡¡Quiero!!

Ante el asombro de mi amigo Arthus, el ancho de espadas cayó de manera devastadora sobre la mesa. En su rostro se pintó la mayor de las contrariedades.

-¡Como puede ser que tengas tanta suerte, guacho!- Exclamó furioso, dejando caer las delgadas cartas de polimetal sobre la mesa- ¡Menos mal que no lo hacemos por guita! ¡No sé para qué mierda te enseñé a jugar!

-Que se va a hacer... así somos los profesio...

Mi burla quedó truncada de manera súbita, cuando el estridente ulular de la señal de alarma nos hizo dejar la mesa en la que habíamos estado jugando a las cartas y volver a nuestros respectivos puestos de trabajo. Cuando apenas nos habíamos sentado, una tremenda sacudida nos meció ferozmente de un lado a otro de manera harto dolorosa para nuestra frágil humanidad.

-¡Condición de emergencia! ¡Desvío angular en la zona espacio temporal 239! ¡Falla en los motores plasma-ión!- Gritó el teniente Rotera, mientras trataba de mantener el comando de la esfera cronal. 

-¡Andersen, establezca coordenadas de posición de la nave!- Ordenó la capitana Molina. Sus delgados dedos se deslizaban con sorprendente agilidad sobre una serie de pantallas plásmicas que se abrían de forma caótica ante ella, en un intento por determinar la causa de lo que había ocurrido- ¡Descargue sus datos en mi computadora!... ¡Quiero saber en donde vamos a caer!

Una nueva sacudida sobrevino con más furia que la anterior, haciéndome volar del asiento que ocupaba. Aturdido por la nueva conmoción escuché, como proveniente de miles de kilómetros, la precipitada serie de órdenes y entrega de datos que se desarrollaban entre los miembros de la tripulación.

-¡Nueva desviación en la zona de tiempo 320! ¡Pérdida en los sensores externos 3 y 4! ¡Condición de emergencia grado 2!

-¡Profesor Dakaris, lance una boya de auxilio!- Volvió a gritar la capitana mientras intentaba permanecer en su asiento, con muchos mejores resultados que mi patético intento por tratar de mantenerme en el mío.

Compadeciéndose de mi ridícula situación, Arthus trató de ayudarme a salir del atolladero.

-¿Estás bien Dewan?- Preguntó, cuando por fin pude volver a ocupar el asiento.

-Si... si... –Contesté irritado- ¡Soy el único pelotudo que no se puso el cinturón! ¿Se puede saber que está pas...

-¡Todos preparados para reentrada de emergencia a la dimensión normal en menos de dos minutos!- Gritó en esos momentos el segundo de abordo.

Ajeno a todo el caos que lo rodeaba, Serkis Dakaris continuaba pulsando la pantalla plásmica que lo mantenía comunicado con la boya multidimensional. La misma transmitía una señal de auxilio a cualquiera de las naves que constantemente viajaban entre las diferentes zonas espacio-temporales.

-¡Emergencia tipo 2! ¡Emergencia tipo 2!... Esfera temporal Juan Salvo desviada angularmente en la zona de tiempo 320... - Repetía una y otra vez el lingüista- ¡Emergencia tipo 2! ¡Emergencia tipo 2!

Una tremenda carga estática surgió como respuesta al desesperado llamado.

-¡La comunicación es del todo imposible, capitana!... ¡La estática cronal en este sector es enorme!. Creo que... 

-¡Descenso cuadrático en los sistemas de paralaje espacio-tiempo!- Interrumpió Andersen- ¡Reentrada en 12 segundos!

-¡Preparados!- Exclamó la capitana- ¡Conteo regresivo... menos 9... menos 8... menos 7...!

Cada segundo que pasaba me pareció una auténtica eternidad, mientras sentía como todo mi ser se bamboleaba en manos de las ignotas fuerzas temporales. Como si fuera un sueño, o una terrible pesadilla, recordé los motivos de mi presencia en las expediciones cronales.

Y me volví a sentir tan estúpido como cuando me había caído del asiento.

Con unas notas bastante buenas, había culminado mis estudios en la Facultad de Biociencias de ciudad Helios y, sin nada mejor que hacer, había pensado seriamente en el futuro profesional que se desplegaba ante mí. Si bien no me habían faltado propuestas laborales, todavía no me sentía demasiado seguro sobre el camino que debía tomar a continuación.

Alentado por mi amigo Arthus y por la suculenta paga, que era muy superior a la de un profesor adjunto en la cátedra de bioingeniería genética en la Universidad Central de Megabaires, ingresé en los cuerpos de exploración temporal del consorcio Kronos, una de las empresas más importantes en ese área. Luego de varios cursos intensivos (y un tanto confusos) sobre física relativista, matemáticas de Heissemberg-Fukuda y mecánica quántica, por fin me hallé preparado para realizar mi primer viaje hacia los misteriosos abismos del tiempo.

Durante un lapso de cinco años había servido en diferentes naves de la flota temporal como oficial del área de paleobiología,  realizando estudios genéticos y de observación de la flora y fauna prehistórica de las eras que eran visitadas por el grupo expedicionario. Salvando alguno que otro incidente, afortunadamente subsanados con algo de ingenio y mucha suerte de mi parte, mi vida como oficial científico del consorcio Kronos había transcurrido de manera bastante rutinaria.

-Menos 6... menos 5... menos 4...

Pero esa simple rutina había dejado su lugar a un peligro cuya naturaleza me resultaba totalmente desconocida y ese brusco giro de la situación me hizo sentir muy alejado del espíritu aventurero que creía haber tenido cuando decidí tomar este trabajo.

-Menos 3... menos 2... menos 1... ¡Reentrada!

La nave volvió a sacudirse de manera espantosa y un estruendo atroz, como de metal retorciéndose, casi destrozó mis tímpanos. Luego sentí que un profundo vacío ganaba mi mente y mi alma.

El silencio de la inconsciencia me invadió cual si fuera una bendición.


CONTINUA...

viernes, 8 de agosto de 2014

LA INIQUIDAD DE LAS SOMBRAS (1)

El texto que se encuentra a continuación es el primer capítulo de un relato de mi autoría, el cual fue publicado en una versión más reducida en la revista "Floresta y su Mundo". Debido a que el mismo es un poco largo, decidí publicar no más de dos por mes a fin de no aburrirlos e intentar despertar su interés. Si les gusta, no sean malos y háganme saberlo.


***********

“Ellos moran acá y allá, y en todos lados, aun en nuestros propios pensamientos”

Textos de L´tor


CAPITULO 1: REGRESO A CASA

-¡Mierda!- Murmuré, mientras apuraba la extracción de sangre.

El Edafosaurio, que hasta ese momento había permanecido inerte en el suelo, comenzó a temblar levemente, indicándome que ya estaba saliendo de la anestesia. Con rapidez profesional, examiné los reflejos pupilares en busca de las inequívocas señales del pronto despertar y finalmente desaté su boca.

Mientras me alejaba de allí, pude oír que el inmenso reptil de casi cinco metros de longitud comenzaba a emitir su berreo característico, evidenciando su furia ante la imposibilidad de moverse y poder huir de quien lo sometiera a tantos vejámenes, a los que pomposamente llamábamos estudios científicos.

Ya a salvo tras unos altos licopodios, pude observar con calma la inmensa aleta dorsal color rojo y amarillo del Pelicosáurido erguirse en toda su altura, mientras desaparecía con lentitud entre unos frondosos helechos arborescentes. Asustada por la conmoción, una libélula Meganeura, quizá una de las últimas de su especie que había logrado evitar la extinción de la era anterior, extendió sus inmensas alas membranosas y se elevó con una extraña gracia en el cálido aire de la magnífica mañana prehistórica que estaba dando inicio.

-Este trabajo no lo cambio por nada del mundo- Me dije en voz alta y llena de una innegable satisfacción.

Mientras echaba una última mirada a esa increíble visión de un tiempo ya perdido, ajusté nuevamente la máscara de oxigeno, pues la atmósfera pérmica no era precisamente la ideal para un ser humano debido a su alta carga de dióxido de carbono, y me dirigí con paso apresurado hacia la cobijadora protección de la esfera espacio temporal.

-Doc... no se olvide que partimos en tan solo una hora- Me dijo el teniente Gorg Rotera, el segundo de abordo, en cuanto me vio llegar. En sus musculosos brazos cargaba una de las barras de contención energética que nos protegía del hostil ambiente exterior- Espero que haya terminado con todas sus investigaciones. La capitana no debe estar nada contenta con esta última escapada que se hizo.

-Por fin logré atrapar a ese macho alfa que se me venía escapando- Respondí, golpeando cariñosamente la valija que llevaba en bandolera- Tan solo me queda acondicionar las muestras para el viaje... a lo sumo veinte minutos.

Respondiéndome con una silenciosa sonrisa, el joven militar, imagen misma del aventurero de una película de acción, con sus cortos cabellos rubios, su firme mirada y su envidiable cuerpo atlético, volvió a sumergirse en sus tareas  de revisión de los sistemas de telemetría y sondeo espacio-temporal... o lo que fuera que estuviera haciendo.

Luego de desechar mis ropas para trabajo exterior en el incinerador molecular, no fuera que contuvieran alguna bacteria o virus indeseable, entré en el fresco interior de la nave, en donde mis compañeros de viaje se hallaban inmersos en la ajetreada tarea de preparar el retorno a casa. Durante unos instantes me detuve en el vano de la puerta y observé, con cierto orgullo de mi parte, a cada uno de ellos.

-“¡Mis compañeros y amigos de la esfera espacio temporal Juan Salvo!”

Arthus Cedis, ingeniero electrónico y mi amigo personal, se hallaba observando una de las pantallas plásmicas del reloj atómico. Era una persona de gran altura y anchas espaldas, que reflejaban un pasado deportivo, en el que se incluía el record de natación durante las Olimpiadas. En su rostro franco podían observarse las claras evidencias de lo contento que estaba por terminar de una vez por todas con la misión, que había durado más de un mes.

Serkis Dakaris, el lingüista y encargado de las comunicaciones, estaba pasando en limpio el informe oficial que sería grabado en el cuaderno de bitácora de la nave. Su gesto y su accionar cansino evidenciaban un gran aburrimiento por la tarea que estaba realizando. Su origen griego se podían adivinar en los ángulos de su singular rostro. Era un notable conversador, versado en historia antigua, y habían sido muchas las veces que había disfrutado con sus relatos de un pasado en donde parecía que todas las cosas eran más inocentes y sencillas.

Helmutt Andersen, el físico relativista especializado en la mecánica de los viajes temporales, se hallaba inmerso en una serie de cálculos de matemática quántica que nos permitirían volver a nuestro tiempo con relativa seguridad. Era un individuo de complexión delgada, casi frágil, pero dueño de una determinación inflexible a la hora de defender sus creencias. Para el la ciencia era la palabra divina y no admitía discusiones al respecto.

Y finalmente, la Capitana Shannia Molina, indiscutida líder de la expedición cronal número 9. Una bella mujer de ondeantes cabellos rubios, escultural figura y un genio que asustaba con solo darse cuenta de la furia que brillaba en sus ojos.

-¡Le dije más de una vez que no tiene que salir solo al exterior!- Me increpó duramente-  ¡Me extraña mucho de usted doc... Dewan!

-Únicamente me quedaba por catalogar algunos genotipos de la manada de Edafosaurios que vimos hace unos días- Respondí a la defensiva, algo avergonzado por el reto recibido- No eran para nada peligrosos... son bestias herbívoras.

-¡Unos dinosaurios herbívoros que pesan unas cuantas toneladas y que si uno se descuida lo pueden aplastar! ¡Lo que menos quiero en mi curriculum es un muerto antes de que este haya nacido!- Su rostro se suavizó un poco, como si estuviera ya perdonando mi pequeña escapada al exterior- Está bien Dewan... creo que es mejor que vaya preparándose. El reingreso al espacio-tiempo es en 50 minutos.

Todavía avergonzado, me dirigí a mi sitio de trabajo y comencé a acondicionar las muestras que había obtenido.

-¡Te cagó a pedos la rubia!- Dijo una voz a mi derecha- Ni siquiera te atreviste a corregirla con el tema de que esos monstruos de ahí afuera no eran dinosaurios.

-¡Andate a la mierda “querido amigo”!- Contesté furioso, cuando advertí que se trataba de Arthus, el cual me miraba socarrón desde su puesto- Ayer te pedí que me acompañaras para tomar esas muestras y no me diste ni pelota.

-Es el último día acá y todavía tenía muchas cosas que hacer. Aparte, vos sos un obseso con el trabajo ¿Era tan necesario tomar esas últimas muestras, con todo lo que estás llevándote?

No le contesté y continué sacando de mi valija los tubos de las muestras obtenidas. Aunque me molestara su tono burlón, sabía que Arthus tenía toda la razón del mundo. Muchas veces, en mi entusiasmo por hacer las cosas bien, corría riesgos innecesarios y muchas veces peligrosos para mi integridad física.

-Si no tenés nada mejor que hacer, cuando volvamos a Megabaires, tengo un par de chicas que me gustaría presentarte- Me dijo Arthusde súbito Arthus, sin darle importancia a mi ofendido gesto- Podríamos llevarlas al Tibi Dabo.

-¿Sigue existiendo ese boliche de mala muerte?

-¡Aja!

-Ni me quiero imaginar lo que deben ser esas “chicas”- Comenté con tono burlón, mientras volvía a mi trabajo- ¿Estás seguro que no se tratan de un par de desechos de clonación?

-¡Vos te lo perdés, salame!

Arthus, divorciado en dos oportunidades, era poco menos que un caso perdido en lo que se refería a cuestiones amorosas. No dejaba pasar ni la menor oportunidad de poder transformar a alguna mujer en su tercera esposa y, la mayoría de las veces, las compañías que traía consigo no eran precisamente las más recomendables. No pude evitar sonreírme al recordar el día que me había presentado a una supuesta condesa, descendiente directa de la corona de Inglaterra. 

-"¡Esa demente era condesa... como yo soy el príncipe de Asturias"-Con esos graciosos recuerdos rondando por mi mente, volví a enfrascarme en la delicada tarea de acondicionar mis muestras de sangre para el viaje.

-Capitana, ya terminé de hacer los cálculos necesarios- Dijo Andersen a mis espaldas. El agudo tono de su voz tuvo la virtud de sacarme de mi trabajo, el cual parecía haber durado apenas unos instantes- Podemos partir cuando usted lo ordene.

-Molina a Rotera- Dijo la mujer, mientras pulsaba su pad de comunicación- ¿Cuánto falta para terminar con los ajustes de telemetría?

-rrrzzzz ya acabé, estoy guardando las herramientas... en un par de minutos estoy por ahí.

-¿Sector de paleobiología?- Me preguntó la capitana, pulsando una serie de comandos táctiles de la pantalla plásmica de su consola.

-Ya terminé con el procesamiento de las muestras que quedaban y está todo acondicionado en la cámara de éxtasis- Respondí con rapidez.

-¿Comunicaciones, Doctor Serkis?

-Todo correcto... ya está encendida la boya direccional quántica. Telemetría está en orden.

-¿Motores plasma-ión?

-Comienzo con la secuencia de encendido- Respondió Arthus- Tiempo estimado menos cinco minutos.

Un ligero zumbido, que parecía escucharse más en la cabeza que en los oídos, comenzó a hacerse notar a medida que los motores iniciaban su ciclo de calentamiento.

Ajusté una vez más mi cinturón de seguridad y comprobé que las muestras obtenidas se hallaran en su lugar. Si bien el viaje por el tiempo era bastante tranquilo, la entrada y salida del espacio-tiempo resultaba ser bastante brusca. 

Sin nada mejor que hacer, me dispuse a disfrutar de la agitada conversación que se estaba desarrollando entre el resto de mis compañeros. Si bien la había escuchado muchas veces, nunca me cansaba del clima de tensión que  reinaba cuando una nave espacio-temporal estaba a punto de partir. 

-Reentrada en menos 45 segundos y contando- Anunció Rotera, mientras se sentaba en su sillón y comprobaba su pantalla de comando.

-Motores plasma-ión en 6.4 Megajoules... encendiendo sistemas secundarios de apoyo.

-Telemetría en 0.001- Dijo Rotera- Listo para reentrada en menos 15 segundos y contando.

-Señores pasajeros, ajústense los cinturones que comienza el despegue- Dijo un sonriente Serkis.

-Menos 6 segundos para reentrada en quantum espacio temporal- Interrumpió Rotera.

-Menos 5... –Comenzó a contar el sistema automático de despegue.

-Menos 4... –El zumbido comenzó a hacerse mucho más audible.

-Menos 3... –Las pantallas plásmicas titilaron, al ser afectadas por la creciente energía cronal.

-Menos 2... –Miré mi mano y noté el creciente desdoblamiento en la realidad que nos rodeaba.

-Menos 1...

Una tremenda sacudida hizo que mi cabeza se bamboleara dolorosamente de uno a otro lado. Se hizo el silencio.

Luego de una larga estadía en el periodo Pérmico, la esfera espacio temporal Juan Salvo regresaba a casa.



domingo, 27 de julio de 2014

CUANDO LOS COMICS CHOCAN (1)

A) DE COMO LA FANTASIA INFANTIL SE TRANSFORMO EN UN BUEN NEGOCIO
-RECREACIÓN DE LA PORTADA DE SUPERMAN VS. AMAZING
SPIDER-MAN A CARGO DE ALEX ROSS-
Cuando era apenas un chiquilín lleno de sueños y fantasías, yo creía que no había ninguna barrera (comercial, ideológica, territorial o lo que fuera) que separara los diferentes universos comiqueros a los cuales tenía acceso. Para mi entender los nombres Marvel o DC no tenían el menor significado. Tanto Batman como Thor, o Superman o el Hombre Araña vivían sus aventuras en una misma realidad, llegando incluso a compartir aventuras en conjunto.

No hace mucho tiempo, mientras revolvía en un viejo cajón con algunas de mis cosas que habían sobrevivido a las mudanzas, madres con un sentido de la limpieza exacerbado y perros particularmente destructores, me encontré con un ajado cuaderno de colegio en donde había una historieta garrapateada por quien les escribe. 

En esta historia, mi amada Legión de Superhéroes llegaba a un planeta muy similar a la Tierra y, a instancias de los engaños de un villano llamado Skorpios, se enfrentaban en mortal combate contra otro grupo de héroes no menos conocidos: Los Vengadores.

¡Thor y Hulk contra Superman y Mon-el! ¡El Hombre Gigante contra Starman! ¡Skrinking Violet contra La Avispa! ¡Element Lad versus Ironman!

¡Para mi sencilla mente infantil estaba creando una batalla sin igual!

Al encontrarme con este remedo de crossover/megasaga, me puse a pensar que muchos niños de aquellos lejanos tiempos habría dado todo de sí para poder ser testigo de una lucha a muerte entre Batman y Capitán América o entre la Liga de la Justicia y Los Cuatro Fantásticos.

Y ese sueño  se tornaría en una inobjetable realidad en 1975, cuando las editoriales DC y Marvel se unieron comercialmente para publicar una adaptación oficial de la famosa película El Mago de Oz (Wizard of Oz). A instancias de un agente literario llamado David Obst, Stan Lee (editor de Marvel) y Carmine Infantino (su par en DC) fundieron sus destinos y pareceres para poder llevar a cabo un arriesgado, pero rentable, proyecto que terminaría transformándose en el primer Team-up histórico entre las dos editoriales.

En un impactante tamaño tabloide, los incrédulos lectores asistimos maravillados a un combate largamente esperado entre los dos personajes más icónicos de las dos editoriales: Superman vs. El Hombre Araña: La batalla del Siglo (Superman vs. Amazing Spider-Man: The Battle of the Century -1976), un one-shot que fue escrito por Gerry Conway y dibujado por Ross Andru y Dick Giordano (1).

En este enfrentamiento, los héroes deberán limar sus diferencias y unir sus fuerzas contra la malvada alianza gestada entre el Doctor Octopus y Lex Luthor. Mucha trompada, gran despliegue de poderes, excelentes ilustraciones, no demasiado argumento… pero todo un delirio para el fan hambriento de todas estas demencias. 

Como es de suponer, esta edición se vendió como pan caliente y los editores se frotaron las manos ante el jugoso negocio que se les estaba poniendo por delante. Todo esto motivó a que fuera realizado un segundo encuentro entre los dos héroes: Marvel Treasury Edition N° 28: Superman vs. Spider-Man: Heroes and the Holocaust (1976).

No contentos con ponernos al arácnido y el hombre de acero, hicieron su aparición otros dos personajes que por aquellos tiempos habían obtenido cierta fama gracias a la emisión televisiva de sus respectivas series : Wonder Woman y El Increíble Hulk. Es de hacer notar que la batalla suscitada entre el Goliath esmeralda y Superman, que por esos tiempos era mucho más poderoso de lo que es actualmente, se transformaría en el primer enfrentamiento oficial entre estos dos personajes. 

En esta oportunidad, los malosos de turno fueron El Parasito (DC) y el Doctor Doom (Marvel). Si bien los dibujos corrieron por cuenta del gran John Buscema, al que se agregó toda una pléyade de buenos entintadores, el flojo argumento de Jim Shooter se encargó de transformarlo en una obra menor si nos ponemos a compararla con la anterior.

Como se mencionó más arriba, toda esta movida se convirtió en un gran negocio editorial y fue así como otros héroes pertenecientes a ambas casas fueron enfrentados en increíbles batallas… para castigo de nuestras afiebradas cabezas y nuestros magros bolsillos.

- DC Special Series N° 27: Batman vs. The Incredible Hulk (1981) otra publicación en formato tabloide (y la última realizada para este tipo de eventos) en la que el hombre murciélago termina formando una inusual y frágil alianza con el incontrolable monstruo verde, a fin de intentar detener los planes de un enloquecido Joker quien ha recibido vastos poderes gracias al Shaper of World. Lo mejor de toda esta historia son los dibujos del gran maestro José Luis García López.

- The Uncanny X-Men and The New Teen Titans: Apokolips… Now! (1982): ¡Una auténtica joyita de los croosover! ¡Un material totalmente imprescindible para todo fan que se precie de tal! Una historia totalmente atrapante, a cargo del notable guionista que ya se había encargado de revitalizar al grupo mutante de Marvel: Chris Claremont. En este encuentro, ambos grupos tratarán de detener los tortuosos planes del poderoso Darkseid, el amo absoluto del planeta Apokolips, y su aliada, una revivida Fenix Oscura.

Con todo esto en su haber, las cosas parecían ir marchando sobre ruedas… pero, lamentablemente, llegarían los problemas.

Cual si fuera una suerte de comic de la realidad, una gran contienda dio inicio a raíz de una lucha de poder entre estas dos importantes casas por lo que iba a transformarse en la gran saga del siglo: La Liga de la Justicia vs. Los Vengadores, la cual iba a estar dibujada nada menos que por el gran George Pérez

Tan agria fue esta discusión (entre las que llegaron a incluirse los insultos) que su resultado final fue la ruptura de las buenas relaciones que hasta entonces habían tenido. Todo ello nos privó injustamente de lo que podría haberse transformado en una auténtica gloria para todos aquellos que amamos este género tan particular.

Pero nada es eterno en este mundo mortal y el tiempo se encargó de sanar todas las heridas causadas y las afrentas recibidas. Particularmente creo que el encargado de reparar los daños morales infligidos fue ese papelito verde tan amado por todos y que es conocido como dólar… en este caso algunos cuantos miles de ellos. Los nuevos editores pensaron que si había sido un buen negocio en  el pasado, 20 años después sería un negocio mucho, pero mucho más interesante. Fue así como salieron al ruedo varios proyectos.

 - Batman/Punisher: Lake of Fire (1995) 
En el tiempo en que fue publicado este comic, Batman se encontraba invalido debido a su enfrentamiento con Bane, por lo que el manto del murciélago pertenecía a un personaje de pacotilla (por lo menos en lo que a mí respecta) conocido como Azrael. Este nuevo encapotado, más demente y duro que nuestro querido Bruce Wayne, se juntaba con otro tipo tan duro y loco como él: Punisher de la Marvel. Una historia olvidable, escrita por el veterano Denny O´Neill, la cual fue dibujada por Barry Kitson, un ilustrador que nunca pude llegar a apreciar en demasía.

- Punisher/Batman: Deadly Knights (1995) 
Esta nueva entrega es la contrapartida Marvel de la historia anterior, que fue editada por DC. En esta oportunidad contó con los guiones de Chuck Dixon y los excelentes dibujos de John Romita Jr. y las tintas de Klaus Janson. Esta vez Punisher se encuentra con el Batman original y los villanos de turno fueron el Joker y Jigsaw. ¡Inolvidable el espectacular encontronazo final entre Frank Castle y el señor de la noche!


- Darkseid vs. Galactus: The Hunger (1995) 

Enteramente realizada por el canadiense John Byrne, la historia se encarga de unir a esta suerte de dioses de la destrucción universal en una batalla de proporciones épicas. Galactus, el devorador de mundos, y su heraldo Silver Surfer se topan con el oscuro planeta Akopolips. Pero destruir este mundo podría llegar a transformarse en una mortal decisión, pues su amo Darkseid se encargará de impedirlo. Una historia bastante recomendable para ser leída, con un Byrne poniéndose las pilas tanto en el guión como en los dibujos y, de paso, homenajeando la labor del gran Jack Kirby .

- Hombre Araña/Batman; Mentes Desordenadas (Spider-Man/Batman:Dangerous Mind -1995-) 
El oscuro y solitario caballero de la noche por un lado. El burlón e inseguro arácnido trepamuros por el otro. Dos héroes totalmente diferentes unidos por un destino en común que se ha encargado de convertirlos en lo que son, se verán envueltos en una peligrosa aventura. Carnage (el temible asesino serial Cletus Kasady unido a un simbionte extraterrestre) y el Joker amenazan las vidas de los habitantes de Ciudad Gótica. Tan solo la intervención de Batman y Spidy podrá impedir que se lleven a cabo esos planes macabros. Si bien no es la gloria de los comics se deja leer con agrado y diversión.


- Green Lantern/Silver Surfer (1996)
Luego de la explosión del planeta Oa, se ha abierto un portal dimensional entre los dos universos superheroicos. Este singular hecho permite que se junten un par de poderosos personajes: Kil Rayner, el sucesor del desaparecido Hal Jordan, y Silver Surfer, el exheraldo de Galactus. Pero sus inmensos poderes pueden resultar totalmente inútiles debido a la amenaza de dos entidades casi divinas, representantes de la existencia del universo: Parallax y Thanos. Una buena historia, en donde debemos destacar que, por primera vez, se toma en cuenta que las Tierras DC y Marvel pertenecen a dos universos totalmente diferentes.

Los enfrentamientos y/o alianzas entre los personajes más representativos de ambas editoriales estaba comenzando a transformarse en una sana costumbre. Las buenos proyectos estaban listos para germinar en ese fértil campo comercial de batalla y tan solo bastaba una chispa, o en este caso una rentable idea, para que la cosa explotara a lo grande. 


La gran batalla Marvel vs. DC estaba por dar inicio.


ANEXO:

FICHAS TECNICAS

- Superman vs. The Amazing Spider-Man: The Battle of the Century (1/1976) (2)

Editor: Carmine Infantino

Portada: Ross Andru y Dick Giordano

Guión: Gerry Conway

Dibujos: Ross Andru

Entintado: Dick Giordano

Color: Jerry Serpe

Letras: Gaspar Saladino

Personajes DC: Superman, Lois Lane, Lex Luthor, Morgan Edge, Steve Lombard y Perry White

Personajes Marvel: Spider-Man, Mary Jane Watson, Doctor Octopus, J. J. Jameson, Betty Brant y Robbie Robertson

- Marvel Treasure Edition N° 28: The Heroes and the Holocaust! (1981)

Editor: Jim Shooter y Al Milgrom

Portada: John Romita y Bob Larkin

Guión: Jim Shooter y Marv Wolfman

Dibujos: John Buscema

Entintado. Joe Sinnott, Terry Austin, Klaus Janson, Bob Mc Leod, Al Milgrom, Steve Leialoha, Walter Simonson, Bob Layton, Brett Breeding, Joe Rubinstein y Bob Wiacek.

Color: Glynis Wein

Letras: Joe Rosen

Personajes DC: Superman, Wonder Woman, Parasito, Lois Lane, Lana Lang y Jimmy Olsen

Personajes Marvel: Spider-Man, Hulk, Dr. Doom, Mary Jane Watson, J. J. Jameson y May Parker

- DC Special Series N° 27: Batman vs. The Incredible Hulk (9/1981)


Editor: Al Milgron

Portada: José Luis Garcia López

Guión: Len Wein

Dibujos: José Luis García López

Entiontado: Dick Giordano

Color: Glynis Oliver

Letras: John Costanza

Personajes DC: Batman, Alfred Pennyworth, Joker y James Gordon

Personajes Marvel: Hulk, General Thunderbolt Ross, Doc Samson y Shaper of Worlds


- Uncanny X-Men and The New Teen Titans: Apokolips… Now! (1/1982)

Editor: Jim Shooter

Portada: Walt Simonson

Guión: Chris Claremont

Dibujos: Walt Simonson

Entintado: Terry Austin

Color: Glynis Wein

Letras: Tom Orzechowski

Personajes DC: Raven, Starfire, Changeling, Kid Flash, Wonder Girl, Cyborg, Robin, Metron, Darkseid, Parademonios y Deathstroke.

Personajes Marvel: Colossus, Ciclope, Nighcrawler, Storm, Wolverine, Profesor X, Sprite y Fenix Oscura.

- Batman and Punisher: Lake of Fire (6/1994)

Editor: Jenette Kahn

Portada: Barry Kitson y James Pascoe

Guión: Dennis O´Neil

Dibujos: Barry Kitson

Entintado: James Pascoe

Color: Matt Hollingworth

Letras: Ken Bruzenak

Personajes DC: Batman (Jean-Paul Valley) y Joker

Personajes Marvel: Punisher y Jigsaw

- Punisher and Batman: Deadly Knights (10/1994)

Editor: Tom DeFalco y Don Daley

Portada: John Romita Jr. y Klaus Janson

Guión: Chuck Dixon

Dibujos: John Romita Jr.

Entintado Klaus Janson

Color: Christie Scheele

Letras: Comicraft

Personajes DC: Batman y Joker

Personajes Marvel: Punisher y Jigsaw

- Darkseid vs. Galactus: The Hunger (1995)

Editor: Rob Simpson

Portada: John Byrne

Guión, dibujos y entintado: John Byrne

Color: Rick Taylor y Electric Pickle

Personajes DC: Darkseid, Black Racer, DeSaad, Highfather, Hunger Dog, Lightray y Parademonios

Personajes Marvel: Galactus, Silver Surfer y Shalla-Bal

- Spider-Man and Batman: Disordered Minds (9/1995)

Editor: Bob Budiansky, Eric Fein y Danny Fingeroth

Portada: Mark Bagley y Mark Farmer

Guión: J. M. DeMatteis

Dibujos: Mark Bagley

Entintado: Scott hanna y Mark Farmer

Color: Electric Crayon

Letras: Richard Starkings

Personajes DC: Batman, Alfred Pennyworth, Joker y Dr. Arkham

Personajes Marvel: Spider-Man, Mary Jane Watson y Carnage

- Green Lantern Silver Surfer: Unholy Alliances (12/1995)

Editor: Mike Carlin, Kevin Dooley y Eddie Berganza

Portada: Darryl Banks y Terry Austin

Guión: Ron Marz

Dibujos: Darryl Banks

Entintado: Terry Austin

Color: International House of Colors y Gloria Vazquez

Letras: Chris Eliopoulos

Personajes DC: Green Lantern (Kyle Rayner), Parallax (Hal Jordan) y Cyborg Superman

Personajes Marvel: Silver Surfer, Thanos, Terrax y Galactus


NOTAS:-

1) En lo que respecta al dibujo de este crossover, muchas de las correspondientes a Superman fueron rehechas por Neal Adams, en tanto que John Romita Sr. se encargó de redibujar algunas caras de los personajes de Marvel. Ambos ilustradores no fueron mencionados en los créditos.


2) Para envidia de quienes me leen, el ejemplar en formato tabloide que en su momento publicó la extinta Editorial Novaro se halla muy bien guardado en mi biblioteca (junto a la de Superman vs. Muhammad Ali)