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miércoles, 24 de marzo de 2010

SUPERMAN: AL PRINCIPIO FUE EL SUPERHOMBRE (1)

La historia del hombre de acero desde antes de su creación hasta el inicio de la edad de plata de los comics.
1) INTRODUCCIÓN

“Todo Ese tiempo sentimos que hubo algo que era diferente. Algo que el público realmente guardó en su corazón”
Jerry Siegel

1938...


... en Alemania es descubierta la fisión nuclear, uno de los primeros pasos para la fabricación de la bomba atómica.

...El Japón continúa con la ocupación del territorio chino.

... Joseph Stalin consolida su poder en la Rusia comunista, tras eliminar a Nicolai Bujarin.

... Adolph Hitler anexiona a Austria y parte de Checoeslovaquia al Tercer Reich.

1938 fue un año en que el mundo se hallaba al borde de una guerra jamás imaginada. Un mundo terrible, sumido en la depresión y el desasosiego. Un mundo que se hallaba necesitado de alguna figura heroica que la protegiera del destino que le estaba esperando a la vuelta de la esquina.

Alguien excelso, casi un dios, de increíble fuerza que encauzara el camino de aquellos que solo querían aprovecharse de los más débiles.

Ese fue el momento ideal para que, en un oscuro tablero de dibujo, se gestara un personaje que, inmediatamente, llegaría a cautivar a grandes y a chicos por igual, desarrollando un género de historietas que aun hoy persiste luego de más de 70 años de existencia.

¡Arriba en el cielo! ¿Es un ave? ¿Es un avión? ¡¡No!! ¡¡Es Superman!!... y he aquí su historia.

2) EL HÉROE ANTES QUE EL SUPERHÉROE

“La inspiración es una cosa misteriosa, nadie sabe cuando aparece, o como”
Stan Lee

Si bien el último sobreviviente del planeta Kriptón vio la luz en 1938, la historia del mismo es varios años más antigua. Años llenos de fracasos y rechazos.

Corría la década del 30 y una profunda depresión económica campaba a sus anchas por todos los EEUU. Miles de personas, del día a la noche totalmente empobrecida, hacían largas colas para obtener algo caliente para llevarse al estómago. Esa eterna desesperanza y lucha por sobrevivir se transformó en el terreno ideal para el auge de las novelas e historietas de aventuras, las cuales tuvieron la misión de trasladar al lector hacia exóticos y fantásticos mundos, muy alejados de las rudas realidades que se vivían día a día.

Personajes como Tarzan, Buck Rogers, Dick Tracy, Mandrake el mago, Terry y los Piratas y otros tantos cumplieron dignamente con ese cometido desde las tiras diarias publicadas en los periódicos y en el naciente formato impreso conocido con el nombre de comic book. Este último medio de lectura, unos cuadernillos de 25 x 18 centímetros en donde se recopilaban las historietas publicadas en la prensa y material inédito, nació a expensas de Harry Wildenberg y Max C. Gaines, pero el mismo no alcanzaría su verdadero status cultural hasta pasados varios años de su creación, cuando el concepto del superhéroe se afianzó con fuerza en la imaginería popular.

Dentro de todo este contexto cultural y social, dos entusiastas jóvenes juntaron sus pareceres en un intento por lograr un venturoso futuro dentro del campo de la historieta. El primero de ellos se llamaba Jerry Siegel (1914-1996), al cual le gustaba escribir guiones y diseñar personajes, y el otro fue Joe Shuster (1914-1992), que se dedicó a plasmar en el papel las ideas de su amigo.

Basándose en las figuras heroicas de las novelas pulp y las historietas; como Doc Savage, el Tarzan de Harold Foster, la novela Gladiador de Philip Wyle, John Carter de Marte y el Zorro; estos dos autores crearon un personaje que se caracterizaría por su gran poder físico, que lo pondría por encima del común de los mortales.


Siegel y Shuster ya había usado con anterioridad este concepto, en la historia The Reing of the Superman (Science Fiction # 3 –1933-) en donde un hombre se transformaba, tras un experimento, en un oscuro villano que, gracias a su gran poder mental, sojuzgaba el planeta entero. Tomando esa idea, y decididos a lograr su publicación en los medios escritos, cambiaron al malvado personaje en un ser de características heroicas.

Entre 1934 y 1938, Siegel y Shuster presentaron la idea en McClure Syndicate, United Features Syndicate, Bell Syndicate e incluso ante varios editores de comics (entre ellos el famosísimo dibujante y guionista Will Eisner) siendo sistemáticamente rechazados por todos ellos, ya que no vislumbraban el más mínimo futuro para ese género de historietas.

¡Mira que eran bo... digo, tontos!

Desalentados, los dos jóvenes creadores se dedicaron a trabajar en otros personajes, como Doctor Occult (New Fun –1936-), Federal Men (New Comics –1936-) y Slam Bradley (Detective Comics –1937-), su primer trabajo de importancia, que les abriría las puertas para que su creación más querida saliera del oscuro cajón en el cual había sido guardado.

3) ASÍ HABLARON SIEGEL Y SHUSTER

“Superman es la personificación psicológica adolescente: el hombre más poderoso del mundo. Se trata de un héroe creado por niños para niños”
La historia de los comics –Jim Steranko

Dejando de lado sus temores por un nuevo fracaso, los dos jóvenes autores presentaron la historia de Superman a Max Gaines y Sheldon Mayer, que por esos tiempos trabajaban en McClure Syndicate. Los mismos, intuyendo cierto potencial en la obra, decidieron enviarlo a Harry Donenfeld de la National Periodical Publications. Este editor, junto a Vincent Sullivan, se arriesgó a publicar las 13 páginas que conformaban la labor de Siegel y Shuster, la cual formó parte de un nuevo comic book de aventuras.

En junio de 1938 salió a la venta la revista Action Comics # 1 y el mundo del comic norteamericano ya no volvió a ser el mismo.

En la misma, un nuevo tipo de héroe hacia su presencia como vigilante. Sus enormes habilidades (superfuerza, velocidad y una piel impenetrable a las balas) lo ayudaban a combatir el crimen en una ciudad asediada por las oscuras fuerzas del mal.


Pero... ¿Quién era este superhéroe? ¿De donde venía? ¿Cuáles eran sus verdaderas motivaciones? ¿Dónde se escondía cuando no se lo necesitaba?

Poco a poco todos esos secretos fueron develándose al lector ya que, lejos de transformarse en un fracaso, la historia del hombre de acero se transformó en un incuestionable éxito.

De los 200.000 ejemplares editados de Action Comics # 1 se vendieron nada menos que 130.000, una barbaridad para esos tiempos, en tanto que el número 4 alcanzaría el record de medio millón de ejemplares vendidos. Los chicos, y los no tan chicos, amaban a su nuevo héroe.

El Superman original era bastante diferente del que hoy conocemos. Sus inmensos poderes se debían a que provenía de un planeta altamente evolucionado, cuyos habitantes se habían transformado en superhombres. Otra de las diferencias era que este fantástico personaje no estaba considerado como un héroe por las autoridades, que lo veían únicamente como un vigilante fuera de la ley, ya que sus métodos para atrapar a los malos eran bastante cuestionables, muy alejados de la límpida imagen que suele tener en la actualidad.

Los guiones de Siegel se hallaban muy relacionados con las condiciones político-sociales de esos tiempos, con gobernantes y empresarios corruptos, saboteadores y alguno que otro científico loco, como el Ultrahumanita (Action Comics # 14 –1939-) y Lex Luthor (Action Comics # 23 –1940-).

¿Cómo posible era que el lector se había identificado tanto con esa suerte de semidios? El secreto de ese éxito radicaba en que Superman no siempre era Superman pues, para tener una vida normal, poseía una doble personalidad. Esa identidad secreta era la de un tímido reportero llamado Clark Kent, un personaje anodino que, cuando era necesaria su ayuda se cambiaba su traje por su uniforme rojo, azul y amarillo y luchaba por la libertad, la justicia y el modo de vida americano. ¡El mejor sueño que todo pibe podía llegar a tener!

El dibujo también fue todo un suceso para la época. Si bien no era una luminaria, Shuster fue un auténtico pionero de la ilustración, creando viñetas de gran tamaño, incluso de página entera, que le otorgó una mayor espectacularidad y detallismo a la trama argumental, con la presencia de personajes dotados de gran fuerza y dinamismo. Cabe destacar que como modelo para Superman, tomó prestada la imagen de Douglas Fairbank, un famoso actor de las películas mudas de los años 20.


Si bien Superman se erigió como el primer superhéroe, no sería el único. Miles de personajes de similar factura vieron de inmediato la luz: Batman (Detective Comics # 27), The Sandman (Adventure Comics # 40), Flash (Flash Comics # 1), Hawkman (Flash Comics # 1), The Spectre (More Fun Comics # 52), Wonder Woman (All American Comics # 8) y Justice Society of America (All Star Comics # 3) y así fue como el género superheróico se transformó en un aporte netamente norteamericano a la cultura comiquera. Sin duda, fueron unos auténticos embajadores culturales que, apoyados por un sólido aparato industrial y comercial, trascendieron las fronteras hacia todo el mundo. Sus brillantes trajes multicolores y sus extraños poderes deslumbraron a las masas, dando inicio a una época que sería conocida como Edad Dorada de los comics.

El éxito del hombre de acero no se limitó a una sola publicación, ya que en 1939 apareció una nueva colección de 64 páginas llamada Superman. En la misma se reeditaron las historias aparecidas en Action Comics más el aporte de nuevos guiones.

Para ese tiempo también dio inicio la publicación de las tiras diarias en los periódicos, permitiendo un mayor desarrollo de los personajes y situaciones, al ser las historias más largas que las de los comic books. Para 1941, el medio que había rechazado sistemáticamente la idea de un personaje superpoderoso publicaba sus aventuras en más de 300 diarios.

El mito de Superman, y el gran negocio que había generado, parecía estar marchando viento en popa. Pero no todo iba a ser dicha para los creadores y su creación.


Era ya el año 1939 y Hitler había invadido Polonia, primer paso hacia una guerra de características globales. La realidad del mundo había dado un giro de 180 grados. ... Y Superman tuvo que combatir por la libertad y la democracia en el frente de guerra.

En la próxima entrega: Superman vuela tan, pero tan alto que se escapa de las páginas de los comics hacia otros medios. Pero no todo es felicidad, pues los vientos de la guerra están soplando muy fuerte desde el continente europeo... y el hombre de acero no permanecería impasible.

3 comentarios:

  1. Muy buena narración histórica de los inicios del cómic, de los superhéroes en general y de súperman en particular; acertada descripción de la época en la que sucedieron los hechos.

    PD: aguardo la segunda entrega

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  2. che esta genial se ve q tenes el mismo amor por superman q yo terraman amigo!
    te propongo postearla en la pagina lafortaleza de la soledad de la caul soy "notero" bajo tu nombre claro.
    si queres.
    mucxhos exitos con este blog muy buena la calidad de tus notas...cualquier consulta avisame nomas

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  3. agradezco los dos primeros comentarios recibidos de dos autenticos amigos de la web. muchas gracias por los elogios.
    con respecto a postearlo en la pagina de la fortaleza ted te doy carta blanca para que hagas lo que quieras ya que gracias a tus elogios por lo que hice en tu pagina es que estoy aqui con mi blog. desde ya saludos a todos aquellos que se atrevieron a internarse en mi enloquecido universo

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