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miércoles, 23 de mayo de 2012

COMICS Y REALIDAD


Por Daniel Barragán (Alias Terraman)

Creo que la magia en general es una idea maravillosa. Si existe en la realidad, es mucho más difícil de contener y controlar que en cualquier comic
Neil Gaiman

Muchos de ustedes se preguntarán el porque de su fascinación por los comics, y eso lo sé muy bien pues yo mismo me hago muchas veces esa misma pregunta...

... y hablando con franqueza, no sé que contestar.

Pero si pongo en funcionamiento los engranajes de ese pobre cerebro que habita dentro de mi dura masa craneal, nuevamente logro ver a ese niño que, durante muchas tardes de cálido verano, soñaba con que era posible volar y que incluso podía llegar a tener el suficiente valor como para llegar a salvar al mundo de su locura.

Creo que tan solo aquel que haya llegado a recordar esos tiempos pasados podrá llegar a comprender el porque de esos sueños. Muy probablemente, el resto de la gente se me quedará mirando con una sonrisa socarrona en su rostro, creyendo que son seres más adultos... más serios... mejores seres humanos.

Creo que, a veces, me dan mucha pena.

Todos sabemos muy bien que el mundo de los comics no es el de la realidad. Yo, a pesar de mi fanatismo, también soy consciente de ello. Pero este es mi artículo y al final de cuentas yo dicto las reglas de este muy particular mundo que he logrado inventar.

Así es que, mis queridos comicadictos, pongan en funcionamiento a ese chico que todavía se halla dentro de ustedes y traten de imaginarse lo que les voy a contar a continuación.

Imagínense estar leyendo un comic como el que viene a continuación:-

Escena de la primera viñeta: se observa un plano general de la calle de una ciudad cualquiera. En ella un grupo de personas se halla mirando asombrada hacia el cielo. Varios de ellos están señalando hacia arriba.

Hombre señalando al cielo: ¡Arriba en el cielo!

Mujer asombrada: ¡Es un ave!

Mujer 2: ¡Es un avión!

Hombre 2: ¡No! ¡Es el helicóptero de la policía que nos está vigilando!

Abucheo general del público

Fin del comic

Con estas “muuuy” desilusionantes frases se iniciaría... y terminaría lo que probablemente sería la aventura diaria de nuestras vidas en el mundo real, si esta fuera llevada a los comics.
Sin superhéroes... sin supervillanos... sin monstruos ni extraterrestres… simplemente la cruda realidad.

¡UN BODRIO RECONTRAABURRIDO!

Alan Moore
Todos los fans de los comics sabemos perfectamente cual es la regla que impera en los mismos: A pesar de que a veces se tratan los temas de la actualidad, las historietas de superhéroes siempre están teñidas con ese matiz de fantasía en donde todo puede ser posible. Esta simple regla nos da a entender que entre el comic y la realidad existe, y existirá, un abismo insalvable.

A pesar de este casi inviolable precepto, unos pocos guionistas han logrado apartarse de esa premisa y dotaron a los héroes de una dimensión humana mucho más interesante. Estos autores quisieron mostrarnos que, a pesar de los enormes poderes y habilidades que parecen encumbrarlos por encima de la gente común, dichos superhéroes son tan solo seres humanos afligidos por las debilidades y errores que aquejan a todos los mortales que medran sobre nuestro atribulado planeta.

Uno de ellos fue sin duda Alan Moore, cuyos guiones lograron revitalizar algunos mitos superheroicos como Superman y La Cosa del Pantano (Swamp Thing), explorando facetas nunca antes imaginadas para estos personajes.

Una de sus obras consagratorias, y que tiene más que ver con el tema que estamos tocando, fue Watchmen que fue creada en 1987 para la Editorial DC, junto al ilustrador Dave Gibbons.
Watchmen
La idea de este comic se originó a partir de un proyecto para realizar una historia en la que intervinieran los personajes de la Editorial Charlton (Blue Beetle, Question, Captain Atom, Nightshade etc.) a fin de integrarlos al universo que había nacido luego de la miniserie Crisis en las Tierras Infinitas. Finalmente, las cosas salieron totalmente diferentes a lo esperado, pero aun así fue un éxito sin precedentes, cosechando elogios tanto por parte del público lector como de la prensa especializada.

Este comic encaró de un modo muy adulto el tema de los superhéroes, exponiéndolos como seres humanos reales. En un principio parece sencillo en su concepto pero, a medida que avanzamos en el desarrollo del guión, nos vamos dando cuenta que estamos transitando a lo largo de una intrincada y deliciosa trama repleta de imágenes icónicas que nos sorprenden.

El desarrollo del mismo nos lleva de la mano hacia una especie de mundo ucrónico en el que los EEUU han ganado la guerra de Vietnam, Nixon se perpetúa en el poder y los héroes son una incuestionable realidad. Acosados por las debilidades de su propia humanidad, estos vigilantes enmascarados deberán lidiar con aquellos a quienes quieren proteger, los cuales los odian y temen por lo que estos coloridos personajes representan. 

El delicado equilibrio de poder mundial y el creciente caos parecen conducir a un inevitable enfrentamiento nuclear entre las grandes potencias y tan solo uno de esos justicieros, un auténtico superhombre, tiene la posibilidad de evitar el holocausto: el deífico Doctor Manhattan, cuyo inmenso poder lo coloca por encima de las virtudes y defectos de la humanidad.
Astrocity

Sin dudas, una magnífica historia, con un concepto visual y argumental irrepetible en las posteriores obras que tratarían de emularlo.

Aun así, Moore no fue el único guionista que tocó estos temas. Otros creadores como Mark Waid (Kingdom Come), Chuck Dixon (Código de Honor) y Kurt Busiek (Astro City) también se encargaron de explorar esta curiosa interacción entre la realidad y la fantasía, colocándonos en un posible mundo en el que los héroes forman parte de la vida cotidiana.

Pero aun así, la realidad se encarga de demostrarnos con dureza que, aunque lo lamentemos, los superhéroes no existen.

Pero, ya que empezamos a charlar sobre este tema, hagamos un ejercicio de imaginación y analicemos una posible comparación entre ambos mundos.

Puede llegar a ser gracioso... ¿o no?

En el mundo del comic: Los científicos locos quieren envenenar el agua potable de la ciudad con sustancias que nos transformarán en zombis que obedecerán ciegamente a su malvado amo.
En el mundo real: Científicos que no están tan locos quieren envenenar nuestro medio ambiente con pesticidas, radiación o infecciones como el SIDA, el Antrax o el Ébola.

En el mundo del comic: Los héroes visten coloridos trajes, con los calzoncillos por arriba del pantalón. Encima, los ciudadanos los aman y los respetan y, como es de esperar, los cacos les temen.
En el mundo real: Si un tipo sale en calzones por la calle... lo arrestan por exhibicionista o demente. Encima, la gente se reiría de él y los cacos lo cagarían a trompadas.

En el mundo de los comics: El Hombre Araña, El Increíble Hulk, Daredevil y Los Hombres X obtuvieron sus poderes al verse expuestos a la radiación.
En el mundo real: Los habitantes de Hiroshima, Nagasaki, Chernobyl y Fukushima obtuvieron sus muertes al verse expuestos a la radiación.

En el mundo del comic: El Doctor Fate, El Doctor Extraño, Zatana y otros seres místicos luchan contra demonios extradimensionales y malvados brujos. Todo ellos sin pedir ninguna retribución a cambio.
En el mundo real: El doctor Totito, Atchisra, el mago Cacarulo, Forrangel y otros pseudomísticos de la tele luchan por obtener un mayor rating televisivo... y de paso ver si pueden embocar algún vaticinio, pidiendo una cuantiosa retribución a cambio.


En el mundo del comic: Flash obtuvo su increíble supervelocidad al verse expuesto a una combinación de productos químicos y un rayo que casualmente pasaba por ahí.
En el mundo real: Si a un tipo le cae nada más que un frasquito con acido acético y encima un rayo, lo tienen que llevar corriendo al Instituto del Quemado.

En el mundo del comic: personajes malvados como Luthor, Kingpin, el Barón Zemo y Brainiac planean dominar el mundo con una serie de estrafalarios planes.
En el mundo real: Trust corporativos, Políticos inescrupulosos y Zares de la droga planean dominar al mundo con no tan estrafalarios planes.

... y así podríamos llegar hasta el hartazgo con estas tan extrañas como inútiles comparaciones. Por suerte nos ha tocado vivir en el mundo real, pues el que nos presentan en los comics es ridículo... una simple fantasía.

Jamás de los jamases podremos encontrar comparación alguna entre uno y otro.

En el mundo de los comics los superhéroes pueden
convertirse en peligrosos villanos...
Por el lado de los comics tenemos a los malvados supervillanos, las invasiones interplanetarias, los monstruos de todo tipo y tamaño, color y forma... la vida pendiendo de un hilo. Pero también nos encontramos con el valor de sus héroes, sean humanos o no, la solidaridad y el sacrificio por sus congéneres. Por supuesto, no podemos olvidar que poseen el sentido de lo maravilloso.

...pero nunca serán tan peligrosos como algunos
"héroes" que pueblan nuestra realidad.
Por el otro, en nuestro mundo real, tenemos al SIDA, las guerras, el terrorismo, las drogas, la inseguridad cotidiana, el oscuro porvenir de nuestros jóvenes, el poco claro atardecer de nuestros ancianos, el racismo, los atropellos, el autoritarismo, la represión, la censura... pero a favor tenemos... tenemos...tenemos…


¡¡JA JA JA JA JA JA JA JA JA!!
¡¡QUE MUNDO DE MIERDA TENEMOS!!

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