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viernes, 1 de junio de 2012

ALIEN, El Octavo Pasajero

¡¡MALDITO “EXTRETERRESTRE”!!




“Un organismo perfecto. Su perfección estructural solo es comparable con su hostilidad. Admiro su pureza, es un sobreviviente… sin una gota de conciencia, remordimiento o moralidad.”
Comentario del androide Ash a Ripley

Con motivo del inminente estreno de Prometheus, la nueva incursión en el terreno de la ciencia ficción por parte del aclamado Ridley Scott, este blog (y su hermano Image(i)narte: El arte de la imaginación -www.dbimaginarte.blogspot.com-) dedicará buena parte de este mes en analizar una de las películas más emblemáticas de este director británico, la cual terminó transformándose en un auténtico evento socio-cultural de finales del siglo XX… y por que no, del siglo XXI.

Su nombre fue Alien, El Octavo Pasajero y esta es su terrorífica historia.

FICHA TÉCNICA

ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO (Alien – Brandywine/20th Century Fox-1979-)

Director: Ridley Scott

Producción: Gordon Carroll, David Giller, Walter Hill, Ivor Powell y Ronald Shusett

Guión: Dan O´Bannon, Ronald Shusett, David Giller y Walter Hill

Música: Jerry Goldsmith

Fotografía: Derek Vanlint

Montaje: David Crowther, Terry Rawlings y Peter Weatherley

Diseño de producción: Michael Seymour y Roger Christian

Dirección de arte: Roger Christian y Leslie Dilley
Decoración: Ian Whittaker

Diseño de vestuario: John Mollo

Maquillaje: Hay Pat, Tommie Manderson y Sarah Monzani

Dirección de producción: Garth Thomas

Departamento de arte: Eddie Butler, Ron Cobb, John Davey, Shirley Denny, Chris Foss, Jean Giraud “Moebius”, George Gunning, Dave Jordan y Dan O´Bannon

Sonido: Max Bell, Andrew King, Derrick de Cuero, ray Merrin, Bill Rowe, Jim Shields y Brian Tilling

Efectos especiales: Nick Allder, Carlo Rambaldi, Roger Dickens, Denys Ayling, ray Caple, Terry Pearce y Hans Rudy Giger

Protagonistas: Tom Skerrit (Dallas), Sigourney Weaver (Ripley), Veronica Cartwright (Lambert), Harry Dean Stanton (Brett), John Hurt (Kane), Ian Holm (Ash), Yapeth Kotto (Parker), Bolaji Badejo (Alien), Helen Horton (“Madre”)

Duración: 117 min.

1-Memorias de una bestia estelar

“Imaginate que estás corriendo por los estrechos pasillos de una gigantesca nave espacial, tratando de escapar de las sombras que te rodean. Corrés sin saber a donde te dirigís. Corrés víctima de un espantoso e innombrable terror. Corrés por tu vida… pero tu carrera solo parece conducirte hacia un oscuro destino.

“Te detenés tratando de recobrar el aliento y el valor perdidos. Para tranquilizarte, apretás el arma de pulso que llevás en tu mano. Su fría solidez te infunde un cierto grado de confianza y llegás a pensar en que las cosas pueden llegar a mejorar. Ella te va a proteger de lo que te está amenazando. Cerrás tus ojos a fin de orientarte en el intrincado laberinto en el que te metiste.

“Es así como cometés tu primer y último error.

“Una de las sombras que te rodean parece cobrar vida, bajo la forma de un monstruoso ser que es todo garras afiladas y dientes babeantes. Cuando reparás en él ya es demasiado tarde para usar tu arma. Tan solo te queda gritar, en un inútil intento por aferrarte a la vida. Pero es en vano…

“En el espacio nadie puede escuchar tus gritos.”

Con esta premisa argumental daría nacimiento a lo que a toda una generación de adictos al cine fantástico conoceríamos con el nombre de Alien: El Octavo Pasajero (Alien -1979-)

Corrían finales de los años setenta, cuando el mundo del cine de ciencia ficción se vería impactado por las espectaculares escenas espaciales de uno de los grandes hitos del género llamada La Guerra de las Galaxias (Star Wars -1978-). Los fantásticos y novedosos efectos especiales presentes en la misma se transformaron en el pivote necesario para la creación de una innumerable cantidad de nuevas producciones que se encargarían de invadir, para bien y para mal, las pantallas de cine de todo el mundo.

La ciencia ficción cinematográfica había ingresado a una fructífera etapa como quizá nunca había sido vivida en su vida y muchos estudios miraron con buenos ojos este rentable género. Fue así como millones de dólares fueron utilizados en sofisticados efectos especiales que permitirían recrear en las pantallas de cine cosas que jamás habíamos llegado a imaginar.
Diseños del Nostromo -Ron Cobb-

El origen de Alien puede remontarse al año 1975, cuando el director y escritor chileno Alejandro Jodorowsky reunió a Hans Rudi Giger (un pintor y escultor suizo), Chris Foss (afamado ilustrador de libros de ciencia ficción), Moebius (célebre dibujante de comics) y Dan O´Bannon(escritor) con el fin de realizar una película basada en la novela Dune del escritor Frank Herbert. Lamentablemente, debido a problemas de financiación, este proyecto no prosperó, por lo que la sociedad terminó disolviéndose.

El que no quedó bien parado en todo este asunto, ya que no tenía ni un centavo en el bolsillo, fue Dan O´Bannon, el cual intentó continuar con lo que mejor se le daba: escribir. Para ello, trajo del olvido una vieja idea, a la que le había dado el nombre de “Memory”, en donde unos astronautas encontraban una nave espacial con un extraterrestre muerto abordo. Con la ayuda de su amigo Ronald Shusett (escritor y productor) comenzó a pulir ese concepto, que tres años más tarde se transformaría en el primer guión de la futura Alien.

Para redondear la presentación de esta historia, a la que llamaron “Star Beast” (Bestia Estelar), solicitaron la ayuda de Ron Cobb. Este ilustrador, que había trabajado para la megaexitosa Star Wars, no tuvo ningún problema en realizar algunos dibujos basados en dicho guión con el fin de transformarlo en un producto más atractivo para su venta.

El guión que O´Bannon y Shusett  habían escrito no era precisamente la mar de originalidad, ya que esa misma temática había sido utilizada ampliamente en el cine de ciencia ficción de las décadas del 50 y 60. El Enigma de Otro Mundo (The Thing from Another World -1951-), It! The Terror from Beyond Space (-1958-), El Planeta de los Vampiros (Terrore nello Spazio -1965-) y Planeta de Sangre (Planet of Blood -1966-) son los ejemplos más directos de ello, de las que incluso se tomaron escenas casi calcadas.

Tan obvios fueron esos “homenajes”, que el escritor de ciencia ficción A. E. Van Vogt demandó a la productora por U$S 50000 por plagiar una serie de novelas cortas de su autoría, agrupadas bajo el nombre de “The Voyage of the Space Beagle”.

A pesar de todas esas limitaciones, la idea interesó y, en 1976, Walter Hill y su productora Brandywine Productions compraron el guión. El libreto fue totalmente rescrito por David Giller y el mismísimo Hill, transformándola en una historia más interesante que la que les fuera presentada.

En su viaje de regreso a la Tierra, el carguero espacial Nostromo recibe una señal de origen desconocido que proviene de un lejano sistema solar. Una vez arribados a ese sitio, se encuentran con una extraña nave en cuyo interior se encuentra un extraterrestre muerto y una inmensa cámara que contiene millares de huevos. Cuando tratan de averiguar el contenido de los mismos, uno de los astronautas es infestado por un organismo que se le prende al rostro. 

Ese será el inicio de una serie de terroríficos eventos, en las que la sufrida tripulación del Nostromo deberá enfrentarse a una peligrosa entidad extraterrestre muy difícil de ser destruida.
Para encargarse de la dirección, contrataron los servicios del por entonces casi desconocido Ridley Scott. Este director británico tan particular, proveniente del mundo publicitario y que había tenido en su haber una sola película llamada Los Duelistas, se ha caracterizado a lo largo de su carrera profesional por su minucioso detallismo tras las cámaras y su claro maniqueísmo a la hora de desarrollar las situaciones y los personajes involucrados en ellas.

Su marcado eclecticismo lo ha llevado a dirigir películas de temáticas tan diferentes como la ciencia ficción (Blade Runner y la mismísima Alien), la fantasía (Leyenda), el bélico (La Caída del Halcón Negro), el policial (Lluvia Negra), el drama histórico (Gladiador y Cruzada), el thriller (Hannibal) e incluso un superexitoso film de chicas malas (Thelma y Louise).

El soberbio manejo de las cámaras y la ambientación, sus personajes arquetípicos y el clima de terror gótico impreso en Alien, lo catapultó al Olimpo de los grandes directores de nuestro tiempo, a pesar de algunos notorios fracasos de varias de sus producciones posteriores.

2-Diseñando un futuro imperfecto
Primeros diseños del puente del Nostromo -Ron Cobb
Basándose en los guiones que les fueron presentados, los ilustradores Ron Cobb y Chris Foss, a los que se sumó el dibujante de comics Jean Giraud “Moebius” y el pintor y escultor suizo H. R. Giger se encargaron de diseñar todo el universo imaginario que giraba alrededor de la historia. Con sus bocetos e ilustraciones, crearon una suerte de imagen retrofuturista gastada, usada y vieja. un universo rutinario y, por ende mucho más real que uno limpio y extremadamente tecnificado. 

Tanto Foss como Cobb ilustraron diferentes modelos de la nave carguera (que en un principio se llamaba "Leviathan") y algunas de las ambientaciones extraterrestres.
Primeros diseños del Nostromo -Chris Foss-

A pesar de su breve período de trabajo durante las etapas de pre-producción, la influencia de Moebius (Arzak, El Garaje Hermético y La Saga del Incal) fue notable, ya que creó buena parte de la ropa que llevaba la tripulación. Uno de los más destacables fue un traje espacial que parecía una suerte de armadura medieval japonesa. 

Dicho vestuario le otorgó a los personajes la credibilidad necesaria para transformarlos en una suerte de camioneros del espacio y no en un grupo de astronautas envueltos en una gran parafernalia de tecnología futurista. Dichos modelos fueron tomados y adaptados a las necesidades del film por el diseñador de vestuario John Mollo, quien ya había trabajado en el vestuario de los personajes presentes en Star Wars.
A Giger le fue el encargado la tarea de recrear la nave espacial extraterrestre, su piloto muerto y la mayor parte de las diferentes etapas evolutivas del alien. Su particular estilo creativo, con connotaciones inquietantemente sexuales y de carácter onírico, tuvo una fuerte influencia en el desarrollo de la película, otorgando un marcado clima de extrañeza a una ambientación totalmente ajena al conocimiento humano.
Nave extraterrestre diseñada por H. R. Giger
Ridley Scott no solo actuaria en calidad de director, sino que también aportó todo su profesionalismo en una serie de detallados Storyboards que se encargaron de encauzar los numerosos, pero caóticos, diseños realizados por el tándem Cobb-Foss, en lo que se refería a la calidad de remolcador de la nave espacial Nostromo y el desarrollo del film.
Storyboards realizado por Ridley Scott

Los trabajos de pre-producción corrieron por cuenta de Nick Allder, el cual se encargó de darles forma física a todas las ideas, ilustraciones, bocetos, diseños e storyboards que había sobre la mesa de trabajo.

El diseño de producción estuvo a cargo de Michael Seymour, quien trabajó en estrecha relación con el director, a fin de que la primitiva y simple idea de O´Bannon fuera cobrando la forma física requerida por Scott.

3-Habemus monstruo


El pilar fundamental de toda la producción residía, como todos ustedes ya deben suponer, en la creación de la peligrosa criatura extraterrestre que daba el nombre a la historia… y la misma no era precisamente una, sino que se trataba nada menos que de cuatro.

A lo largo del film el monstruo iría sufriendo una serie de procesos evolutivos, los cuales iban desde la etapa larvaria hasta la forma adulta. 

Los diseños de estos tuvieron su origen en las ilustraciones realizadas por Ron Cobb y el multifacético Hans Rudy Giger, los cuales se encargaron de crear un ser único que estaba muy alejado de los clásicos monstruos que habíamos conocido hasta ese momento.

Las etapas evolutivas del Alien comprendía 4 tipos claramente diferenciados:-

-Huevo: miles de ellos, en cuyo interior se encuentra la etapa larvaria del alien, se encuentran en una gigantesca cámara de la nave espacial extraterrestre, a la que la tripulación del Nostromo ingresa. 

Los mismos fueron creados a partir de los diseños aportados por Giger. El material con el que fue construido era fibra de vidrio y la parte superior se abría mediante un mecanismo hidráulico. Las entrañas estaban conformadas por nada menos que… ¡mondongo! (¡Una delicia!)

-Face Huggers: una criatura mezcla de araña y reptil que sale del huevo y se prende al rostro de sus victimas, a fin de inocular su espantosa simiente. 

El mismo fue creado por Giger y diseñado por O´Bannon, Roger Dickens y Ron Cobb. Este “simpático” bichito estaba hecho con intestinos de oveja y era impulsado por mangueras de alta presión.

-Chest Burster: se trata del pequeño alien que sale a través del pecho del pobre Kane (William Hurt). El mismo fue un trabajo conjunto, en las que incluso intervino el mismísimo Scott, basándose en un diseño tipo dinosaurio aportado por Dickens

Este engendro sería el protagonista principal de una de las escenas más aterradoras e impactantes del cine de terror. El pecho artificial de Kane estaba relleno de tripas y sangre y ninguno de los actores sabía lo que pasaría, de ahí que sus aterradas reacciones fueran tan reales.

-Alien adulto: la idea básica de su diseño corresponde a una ilustración llamada Necronom IV, presente en un libro de Giger y al cual se le sacaron los ojos para darle un aspecto más intimidante. A partir de ese modelo, el pintor y escultor suizo diseñó el traje, una suerte de piel de características biomecánicas en las que se enfundaría un joven nigeriano de 2.18 metros de altura llamado Bolaji Badejo

Cabeza animatrónica diseñada por Carlo Rambaldi
La cabeza con la boca retráctil, que contenía 900 piezas móviles, fue construida por el italiano Carlo Rambaldi, un especialista en marionetas tecnomecánicas y cuyos logros pueden verse en otras criaturas cinematográficas como el King Kong de 1976, ET y los extraterrestres de Encuentros Cercanos del Tercer Tipo. 

Con el fin de hacerlo más inquietante, y de paso evitar que se notara que era un tipo disfrazado con un traje de goma, Ridley Scott filmó al alien adulto escondido en la semipenumbra o tan solo mostrando partes del mismo. La idea del director, que fue clave a la hora de contar esta historia de terror, era la de dar libertad a la imaginación del espectador, para que ellos mismos pudieran tener su visión personal de una criatura totalmente ajena que parecía no tener una forma definida. 

Un nuevo tipo de monstruo, totalmente diferente a los conocidos hasta entonces, había nacido.

1 comentario:

  1. Muy bueno, captura el impacto que tuvo la peli. Gracias, saludos.

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