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sábado, 5 de junio de 2010

INUTILÍSIMA SATELITAL

CURSO RÁPIDO DE SUPERVIVENCIA EN CASO DE UN ATAQUE DE ZOMBIS
Por el doctor Daniel Barragán (alias Terramán)
Te despertás a la mañana, como cualquier día de tu vida.

Preparás el mate cocido y las tostadas con manteca, como cualquier día de tu vida.
Dirigís tu atención a la mesa y mirás las boletas, que encontraste bajo la puerta ayer a la noche, mientras pensás que ya no estás corriendo tras el dinero sinó que lo estas haciendo tras los gastos, como cualquier día de tu vida.


Encendés la radio y una señal de música cumbianchera interfiere al informativo matutino que siempre acompaña tu despertar, como cualquier día de tu vida.


Mientras devorás el desayuno, escuchás las sirenas de una ambulancia o un patrullero que resuenan con machacona insistencia, como cualquier día de tu vida.


Mientras te vestís, mirás el reloj y te das cuenta que si no te apurás vas a perder el presentismo, como cualquier día de tu vida.


Salís a la calle, cerrás con llave y te dirigís a la avenida para tomar el colectivo, como cualquier día de tu vida.


Mientras caminás apresurado, apenas si reparás en los borrachos que avanzan tambaleantes por la acera, como cualquier día de tu vida.


Sentís que una mano se posa sobre tu hombro y, pensando que se trata del vago que siempre te pide una limosna para el tetra, sacás unas monedas de tu bolsillo, como cualquier día en tu vida.


Cuando te das vuelta, unos ojos fríos y ausentes te miran desde un rostro devastado por la corrupción y los gusanos. Un rostro que se abre en una babeante mueca de dientes podridos.


Apenas si tenés tiempo para gritar, cuando la corrupta criatura muerde con avidez tu cuello, desgarrando los músculos, arterias y venas.


Es en ese breve instante cuando te das cuenta que este no va a ser como cualquier día de tu vida...


Pues ya no hay más sitio en el infierno y los muertos están caminando sobre la tierra.

Queridos amigos, esta hipotética situación puede llegar a transformarse en algún futuro cercano en una terrible realidad y siempre debemos hallarnos preparados para enfrentar este espeluznante evento que afectará de manera indeleble nuestras insípidas vidas cotidianas.

- Se debe estar muy atento a todas aquellas noticias provenientes de China, India, Sudáfrica y otros países muy lejanos al nuestro, sobre todo aquellas que hablan sobre casos de enfermedades de etiología desconocida cuyos síntomas son similares a la rabia o a una gripe mal curada.

- No le creas en lo absoluto a las recomendaciones que puedan darnos las autoridades gubernamentales o el canal del estado (tampoco le crean a TN) ya que las mismas resultarán ser totalmente inútiles, tardías y falsas.

- No inviertas en dólares, euros o pesos, pues en el caso de una invasión zombi solo nos servirá para limpiarnos el totó. En lugar de eso, andate al supermercado chen de tu barrio (en lo posible atendido por chinos con más de dos años de residencia en el país) y comprate todos los artículos imperecederos que puedas encontrar (leche en polvo, porotos, garbanzos, polenta, lentejas, fideos, azúcar, harina, corner beef, duraznos, agua mineral y carefree, si sos mujer).

- No comprés productos congelados para colocarlos en tu freezer, pues si en este país nos quedamos sin luz en condiciones normales de presión y temperatura imaginate lo que pasaría ante el ataque de unos muertos vivientes.

- No gastés plata y tiempo tratando de conseguir armas de fuego, pues los trámites para obtenerlas son engorrosos y las pericias psicológicas, en tu caso, serían negativas (tené en cuenta que, por lo general, las autoridades son las últimas en creer que los muertos se han levantado de sus tumbas). En su lugar, recomendamos ir a la ferretería y comprar hachas, machetes, guadañas o cualquier tipo de arma blanca de gran tamaño y mucho filo para poder hendir o cortar cabezas, único punto débil de estas indeseables criaturas. No está indicado el uso de sables de “La Guerra de las Galaxias, la espada de He-Man o las armas samurais compradas en un “Todo por dos pesos”.

- Usurpá, si ya no la tenés, una casa vieja y no las mierdas de ahora, hechas de ladrillos huecos y durlok, fácilmente atravesables por las hordas de muertos vivientes. Las ventanas deben estar enrejadas y la puerta bien trabada con varias llaves de seguridad. Si la vivienda tiene un balcón en el primer piso mucho mejor, pues sirve para poder observar el panorama de la ciudad destruida cuando uno esté aburrido. ¡Ojo! Tener en cuenta que las casas de al lado no sean más altas que la tuya, pues a los zombis no les importa caer desde gran altura a la hora de comerse un ser humano tiernito y jugoso.

- No avivés a nadie sobre tus sospechas de la inminente plaga zombi, sean amigos, conocidos o novias/os (a menos que uno de ellos te caliente mucho), pues aun no se sabe a ciencia cierta el grado de inteligencia o recuerdos que puedan llegar a tener estas monstruosidades. Tu mejor amigo/ga podría llegar a estar golpeando a tu puerta, dispuesto a almorzar(te) con vos.

- Teniendo en cuenta el ítem anterior, comprá en los kioscos todo el material pornográfico que puedas ya que, a menos que tengas un grupo electrógeno para ver lo que tenés guardado en una carpeta escondida en la computadora o te guste la necrofilia o el incesto, va a ser muy difícil que puedas conseguir alguna mina... la cual, muy probablemente, te termine rompiendo los cojinetes, con frases como “Nunca me sacás a pasear”, “Estoy aburrida”, “¿Qué vamos a hacer hoy?” o la temida “Mi amor, estoy embarazada”.

- Si no te queda más remedio que convivir esos días de penuria con otras personas, vigilá a las mismas muy atentamente. Si observás en alguno de ellos síntomas como fiebre, vómitos, escalofríos o falta de pulso, cortale la cabeza sin ningún remordimiento y si, a pesar de no manifestar lo descripto anteriormente, seguís teniendo dudas matalos igual. Después procedé a cortalos en finas tiras y secalos al sol o curalos con sal a fin de poder conservarlos por un largo periodo. La carne humana es mucho más rica de lo que creen, tiene un alto contenido de proteínas y es baja en colesterol.

- En caso de situaciones extremas (como ser falta de comida o parientes, protección inadecuada o vagancia a la hora de seguir estas recomendaciones) no malgastés una bala para suicidarte. En lugar de llevar a cabo ese acto inútil, dejate morder por algún zombi y enlistate con las fuerzas muertas... pues siempre es mejor comer que ser comido.


Con cariño, al maestro George Romero.

4 comentarios:

  1. querido doctor menos mal q leo su guia util, ya que habria caido ante el primer zombi no respetando la siguiente enmienda:
    "No está indicado el uso de sables de La Guerra de las Galaxias, la espada de He-Man"
    ya que tengo una espada del augurio thundercat de hace 20 años que no dudava en usar al grito de "HOOOOOOOOOO".

    tomare sus concejos al pie de la letra...solo te falto poner..."En caso de plaga zombie hagase el muerto"

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  2. ¡excelente estrategia querido padawan!
    te aconsejaria tambien el no bañarte durante varios dias con el fin de obtener el olor adecuado

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  3. Muy buenos consejos, sobre todo lo de curar la carne con sal, je!

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  4. jajajajaja...

    pero y si uno se da cuenta muy tarde? sales a la calle y está todo desbastado?

    creo q no todos podrán sobrevivir... creo tambien que los menos afortunados necesitan consejo... ;)


    por otro lado, estamos en 2012 y explosion solar esta por alcanzarnos, MAESTRO ilustrenos con su consejo de ser necesario...

    jejejejeje

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