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sábado, 21 de enero de 2012

UNA SERIE CON POCAS PULGAS

Por Daniel Barragán (Alias Terramán)
En un Hollywood intrascendente, lleno de guiones flojos, remakes insoportables y efectos especiales grandilocuentes que se comen a los mismísimos actores, la televisión de ese “gran” país de norte que hemos aprendido a odiar y amar por partes iguales, se ha encargado de traernos aires vivificantes que se encargaron de alejarla del cada vez más creciente aburrimiento creativo que impera en la pantalla grande.
Series como Lost, The Big Bang Theory, Los Simpson, Dexter, Dr. House, The Walking Dead, Padre de Familia y muchas otras delicias se encargaron de revitalizar diferentes géneros temáticos, que iban desde el humor zarpado hasta el más indecible de los horrores, con guiones inteligentes y personajes carismáticos llenos de una elaborada complejidad que muchas veces los terminaba transformando en antihéroes e, incluso, villanos de la peor calaña.
Con mucho menos presupuesto, pero con muchas ganas de contar cosas novedosas… o por lo menos más interesantes, la famosa caja boba le fue ganando la pulseada a las grandes producciones cinematográficas repletas de grandes tanques comerciales sin el menor contenido.
Tal es el caso de Wilfred, el peor amigo del hombre, una muy bizarra serie que parece destinada a convertirse en un auténtico objeto de culto. Estrenada el 23 de Junio del 2011, la misma es una adaptación de una comedia televisiva homónima que fuera producida por la emisora SBS de Australia… y realmente no tiene ningún desperdicio.
La historia se centra en la gris y vacía existencia de Ryan (Elijah Wood), un ex abogado drogadicto que, luego de vivir un colapso nervioso que lo lleva casi al suicidio, recibe la visita de su bella vecina Jenna (Fiona Gubelman) que le pide el favor de cuidar a su perro mientras ella se dedica a atender su trabajo en una cadena televisiva. Menuda sorpresa se lleva el protagonista, cuando se da cuenta que el mentado perro no es otro que Wilfred (Jason Gann)… ¡Un tipo disfrazado de perro y que tan solo él lo ve como tal! Es así como dará inicio a un largo periplo de locuras que pondrá de cabeza la vida del sufrido Ryan.
La serie no tiene ningún desperdicio, ya que sus ajustados guiones destilan un humor que va desde lo ácido hasta lo negro, desnudando sin piedad la oscura condición humana y el particular universo en el que se desenvuelven nuestros amigos de cuatro patas.
Elijah Wood, sobradamente conocido como el inolvidable Frodo de El Señor de los Anillos, se encarga de interpretar a la perfección a un auténtico fracasado que, inútilmente, intenta encajar en una sociedad que le resulta muy difícil de comprender. Usado por todos aquellos que lo rodean, este pobre infeliz ve pasar la vida a través del espeso humo de la marihuana que fuma de manera casi constante, el único modo de poder sobrellevar su gris existencia.
Por el otro lado Jason Gann, que ya interpretara al mismo personaje en su versión australiana de la cual fuera su co-creador junto a Adam Zwar y Tony Rogers, realiza una magistral actuación encarnando a un perro drogón, perverso, maquiavélico y lleno de fantasías mesiánicas sobre su razón de ser en este mundo. Su retorcida comprensión de cómo son las cosas de la vida, se encarga de meter en numerosos problemas al pobre Ryan, quien ha visto en este “canino” tan particular al único amigo que lo puede llegar a comprender e incluso salvar de su estado depresivo.
Junto a este dúo tan particular, esta producción cuenta con las actuaciones de Dorian Brown (Kristen, la insoportable hermana de Ryan), Ethan Suplee (Spencer), Chris Klein (Drew, el novio de Jenna), Rashida Jones (Lisa), Mary Steenburgen (madre de Ryan), Dwight Yoakam (Bruce, el misterioso ¿amigo? de Wilfred), Rhea Perlman (Mittens, una mujer vestida de gato que es amiga de la madre de Ryan) y, por supuesto, Oso (un muñeco de peluche que satisfará las necesidades eróticas de este libidinoso perrito).
La versión norteamericana fue adaptada por David Zuckerman (Family Guy y American Dad) y fue producida por FX Productions, St. Western Films, Starline Entertainment y Fox Television Studios.
¿Existe realmente este hombre disfrazado de perro o es simplemente el producto de una mente atiborrada por las drogas? Para poder saberlo, les recomiendo poner el canal FX y comprobar la calidad de magnífica serie que, como dije más arriba, está destinada a convertirse en un auténtico clásico.
Como epílogo, tan solo me queda citar una frase del gran filosofo canino argentino: “¡Que lo parió!”

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