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sábado, 7 de septiembre de 2013

HISTORIAS DE MUCHO “MIEDITO”

¡¡¡LA MAR ASTABA SARANA…!!!
“Vagarás sin cesar por las latitudes y jamás hallarás reposo o buen tiempo. La sola visión de tu barco, que rondará hasta el fin del mundo, traerá desgracia a quien lo divise”
Memorien des Hemn Schanalbelwopski –H. Heine (1797-1856)

El mar es increíblemente vasto, un territorio todavía desconocido en un mundo que día a día se va haciendo cada vez más pequeño.

El mar es primigenio, madre y cuna de nuestra existencia. Su constante rumor parece estar llamándonos una y otra vez, seductor, hacia la fuente misma de nuestros sueños más osados.

El mar es salvaje, y peligroso, escondiendo en su profundo seno las miles de vidas de aquellos que se atrevieron a desafiar su mayestático poder.

El mar es misterio insondable, un sitio poblado de criaturas fantásticas que jamás podríamos llegar a imaginar. Dioses abismales. El terrible Kraken. Mortales Tritones. Atrayentes Sirenas. Bestias primitivas… 

... y temibles fantasmas.

Las historias sobre barcos fantasmas son tan antiguas como la marinería misma, ya que el inmenso océano es el marco ideal para que todo ese tipo de mitos y leyendas hayan perdurado y prosperado a lo largo de la historia humana.

Dicho concepto no solamente se refiere a un navío que se halla tripulado por espectros, si no que también alude a aquellos barcos reales que han sido avistados tras su hundimiento confirmado o buques encontrados a la deriva, sin tripulación y, por lo general, en perfecto estado de conservación… como recién abandonados.

La historia sobre buques fantasmas más famosa es sin duda alguna la de El Holandés Errante (The Flyng Dutchman).

Esta notable leyenda, que ya tiene la nada despreciable antigüedad de más de 400 años, nos narra la historia de un navío maldito, al mando de un impío capitán que había renegado de Dios y vendido su alma al diablo, el cual había sido condenado a vagar por los mares del mundo hasta el día del juicio final. La sola visión de la embarcación maldita, que parece resplandecer con un aura fantasmal, traerá aparejado grandes desgracias a todo barco que tenga la mala fortuna de cruzarse en su camino.

¿Es acaso todo esto una loca leyenda o una realidad que ha sido pervertida por el paso del tiempo y el boca en boca?
El auténtico origen resulta de por si muy poco claro. En apariencia, habría existido un verdadero marino holandés que vivió a principios del siglo XVIII llamado Bernard Fokke (en otras narraciones se llamaba Falkenburg o Van Der Decken) que se hizo célebre gracias a sus hazañas marítimas y su velocidad para navegar, un hecho que lo ponía por delante de sus inmediatos competidores. 

Todo ello hizo creer a muchos ignorantes y envidiosos (en todas las épocas los hubo… y, por supuesto, los habrá) que este capitán había hecho un oscuro pacto con el demonio con el fin de obtener dichas habilidades.

Lamentablemente, la posterior desaparición del barco de Fokke, hechos muy comunes por aquellos tiempos, hizo que esa estúpida creencia fuera in crescendo hasta llegar a transformarse en una incuestionable realidad.

Otros estudiosos (¿¡¡?) afirman que hablar del Holandés Errante es hablar de la leyenda del Judío Errante. Según ha sido narrado, cuando Moises había subido al monte Sinaí para recibir las famosas tablas de la ley, el pueblo hebréo que se había quedado esperándolo le pidió al orfebre Al Samiri que fundiera el oro que poseían y moldeara la figura de un becerro, al cual adoraron de manera pagana.

Al bajar del monte, Moises montó en cólera ante dicha afrenta y rompió las tablas sagradas. Por su pecado, el fabricante del becerro de oro fue condenado a vagar eternamente por la tierra hasta la llegada del día de Juicio Final. Dicha leyenda fue pasando  de país en país a lo largo de los siglos, siendo cambiada y embellecida por los subsiguientes relatores, hasta que finalmente llegó a los Países Bajos a principios de 1600. Debido a su gran tradición marinera, la historia sufriría su adaptación definitiva tal cual es conocida en la actualidad.

Pero, a esta altura del artículo, volvemos a hacernos la misma pregunta… ¿Se trata de una leyenda o de una oscura realidad?

En julio de 1881, el príncipe Jorge (quien sería en el futuro Jorge V de Inglaterra) viajaba como cadete en el buque HMS Incostant como cadete y anotó en su diario el avistamiento de un barco fantasma que parecía emitir una tenebrosa fosforescencia. Un grumete, que fue el primero en verlo, cayó del mástil y murió. Lo mismo pasó esa misma noche con el capitán, el cual sufrió un ataque cardíaco.

A principios de marzo de 1939, unos 60 bañistas, que se hallaban en las playas de Glencaim, fueron testigos de la aparición de un barco del siglo XVII, el cual desapareció poco después sin dejar el menor rastro de su presencia.

Los dos casos mencionados son un simple ejemplo sobre los supuestos avistamientos del Holandés Errante, ya que hasta 1942 fueron citados numerosos informes sobre la presencia de esta terrible embarcación.

¿Leyenda o realidad?... ustedes mismos saquen sus propias conclusiones.

Como dijimos al principio de este artículo, hay otro tipo de barco fantasma… esta vez más real y, por ende, más aterrador que el anteriormente nombrado, pues dichos casos se hallan plenamente documentados.

El 5 de Diciembre de1872, la goleta Dei Gratia, al mando del capitán David Moorehouse, avistó cerca de Las Azores un barco que se hallaba a la deriva. Sumamente extrañado por dicho acontecimiento, el capitán ordenó que sus hombres lo abordaran en busca de la tripulación. Con gran sorpresa de su parte, comprobaron que el barco estaba totalmente intacto, pero totalmente vacío. 
No había ni la más mínima señal de quienes lo habían tripulado.

El navío hallado se llamaba el Mary Celeste y ese simple nombre se transformó en el paradigma de las historias marinas de fantasmas.

Este barco maldito había sido construido, bajo el nombre de Amazon, en los astilleros de Parrborough (Nueva Escocia) en 1861 y desde el vamos cargó con la mala fortuna. El primer capitán murió ahogado antes de poder tomar el mando y el que lo suplió falleció durante el primer viaje.
-MARY CELESTE SEGÚN UNA PINTURA DE 1861-
En Noviembre de 1872, ya con el nombre con el cual sería conocido, partió del puerto de Nueva York, al mando del capitán Benjamin Briggs, llevando a bordo un cargamento de alcohol industrial que debía ser entregado en Génova

Junto a Briggs, viajaban su esposa Sara, su pequeña hija Sofia y siete tripulantes, todos ellos desaparecidos misteriosamente en el tiempo que medió entre la partida y el momento de su última entrada al libro de bitácora, ocurrida 11 días antes de que fuera encontrado por el Dei Gratia.

Una vez que Morehouse hubo arribado al puerto de Gibraltar, se llevó a cabo una profunda investigación del hecho, el cual estuvo a cargo del presidente del Consejo Marítimo de su Majestad J. Solly Flood. Ello se debió a que de manera inmediata se sospechó de la probabilidad de que se tratara de un fraude para poder cobrar el seguro y la recompensa por el rescate.
-CAPITÁN BENJAMIN BRIGGS-

Las principales sospechas cayeron sobre el capitán Moorehouse, que casualmente era amigo personal del desaparecido capitán del Mary Celeste, pero finalmente fue descartado.

La conclusión final de la concienzuda investigación llegó a dos probables teorías. La primera de ellas estableció que, ante la sospecha de hundimiento, el capitán Briggs ordenó abandonar el barco en un bote, el cual terminó perdiéndose en alta mar. Esa conclusión se debió a que lo único que faltaba en el barco era el sextante, el cronómetro y los libros de navegación, elementos imprescindibles para no perderse en el mar. Esta idea tenía muy poco asidero, ya que la nave no evidenciaba el menor daño en su estructura.

La segunda conclusión fue la sospecha de un motín de la tripulación con el fin de apoderarse del alcohol contenido en las bodegas. La misma tampoco explicaba la desaparición, ya que el alcohol que era trasladado era del tipo industrial, el cual era altamente tóxico para el consumo humano.

El caso comenzó a hacerse famoso, llegando incluso a que la revista Strand de Londres realizara un concurso de relatos en donde el malhadado barco fuera el protagonista.
Aun hoy en la actualidad, las causas de su desaparición continúan envueltas en el más absoluto de los misterios.

Por supuesto, este no fue el único caso acaecido en torno a las misteriosas desapariciones de barcos en el mar. 

En 1840, el velero Rosalie fue encontrado con el velamen izado y el cargamento intacto.
-CARROLL A. DEERING-

En 1852 fue encontrado el Seabird, cuyo único tripulante era… un perro famélico.

El caso más estremecedor ocurrió en 1881, cuando el Ellen Austin encontró una goleta abandonada. De manera inmediata se ordenó  que algunos marineros se encargaran de transportarla al puerto de Boston. Pocos días después se perdió el contacto con dicho barco y, cuando volvieron a encontrarlo, el mismo se hallaba totalmente vació. A pesar de las protestas de su gente, el capitán del Ellen Austin puso de nuevo un grupo de marineros que esta vez estaban fuertemente armados. Una tormenta inesperada separó nuevamente a las dos embarcaciones y nunca más se volvió a saber nada de la misteriosa goleta.

1902… el Freya, que iba con rumbo a Punta Arenas (Chile) es hallada totalmente vacía y con los mástiles partidos.

1921… el carguero peruano Francisco Moreno casi colisiona con un paquebote que llevaba a la deriva más de 50 años. 

1921... es encontrado encallado en un banco de arena el barco Carroll A. Deering, el cual estaba totalmente abandonado. Si bien se supuso que fue asaltado por un grupo de piratas o contrabandistas, los misterio sobre la suerte de la tripulación es un misterio.

1947… se recibe un llamado de auxilio del Ourang Medam. Cuando acuden al rescate, se encuentran a toda la tripulación muerta... incluido el perro mascota. En sus cadavéricos rostros se evidenciaba un profundo e inexplicable terror.

1953… la fuerza naval india detectó el carguero Holchu cerca del Golfo de Bengala. La despensa y los tanques de combustible estaban llenos, pero no había ninguna persona.

2006… el Bel Amica, un barco del siglo 19, fue encontrado abandonado en las costas de Cerdeña.

Hacia 1949 se habían citado más de 100 casos de avistamientos de buques fantasmas en la costa noreste de los EE.UU., muchos de ellos realizados por las fuerzas armadas de ese país.

Quizá se traten de fraudes… o mentiras inventadas por algún marinero pasado de copas… o espejismos… o que se yo. 

La única realidad es que el mar, aun en nuestro moderno siglo 21, esconde todavía muchos e inexplicables secretos, los cuales muy probable jamás lleguen a ser dilucidados.
“A orillas del mar ,del mar, del mar.
me puse a cag...

(complete usted la línea de puntos)

1 comentario:

  1. La gran siete....!!!!! y yo que cruzaba tan tranquilo por el rio uruguay......(no subo mas a buquebus...)

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