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viernes, 5 de octubre de 2012

ZOMBIS: LA MUERTE NO LES SIENTA BIEN (1)


¿LOS MUERTOS VIVOS O LOS VIVOS MUERTOS?

Desde las tierras haitianas nos llega la historia de los únicos y auténticos zombis que habitan sobre el planeta.
Gracias al reciente estreno en cines de la quinta entrega de la saga de Resident Evil y a la llegada a las pantallas de televisión de la tercera temporada de la magnífica serie “The Walking Dead”, nuestros muy queridos muertos vivientes han vuelto al ruedo dispuestos a cebarse de nuestras existencias.

Muchos de ustedes conocen de sobra las diferentes historias que se han tejido alrededor de los mismos, pero… ¿Qué sabemos de los auténticos zombies, esas oscuras criaturas que se mueven en este mundo real, al amparo de viejos ritos de magia negra? ¿Cuál es nuestro autorizado conocimiento sobre la vida más allá de la muerte?

La idea de una vida después de la muerte, ya sea de manera física o espiritual, siempre ha fascinado a buena parte de la humanidad. No cabe dudas que todo eso se ha debido mayormente al paupérrimo conocimiento que tenemos los seres mortales sobre esa etapa de nuestra existencia en el universo.

Toda esta oscura y temida obsesión se encargó de dar origen a una serie de mitos y medias verdades en las que estuvieron implicados los ritos funerarios, las momias, los dioses de la muerte de los diversos panteones religiosos, los fantasmas y las milagrosas resurrecciones.

En la Biblia misma se cuenta que Jesucristo hizo revivir a un tal Lázaro, a pesar de que este llevaba algunos días de haber fallecido. Incluso, el mismísimo salvador volvió a caminar entre los vivos, tres días después de que fuera muerto en la cruz.

¿Es acaso posible que, mediante algún artificio actualmente desconocido, se pueda volver a la vida a aquellas personas que han sido tocadas por el gélido aliento de la parca?

Hay numerosas creencias que así lo afirman. Creencias tan antiguas que podrían incluso remontarse al periodo neolítico, mucho antes de la existencia de las actuales ideas religiosas que imperan en nuestro presente.

A esta altura del artículo ustedes estarán pensando que todo esto que les estoy contando son solo supersticiones que han sido gestadas a la luz de la ignorancia y el desconocimiento de las leyes naturales y que muchos de esos casos sobre supuestas resurrecciones se trataban únicamente de fenómenos médicos perfectamente explicables por nuestra ciencia actual.

Los muertos vivientes no existen para el mundo moderno… ¿o si?

En la región del mundo conocida como el Caribe se encuentra la República de Haití, un país ubicado en la parte occidental de la isla La Española y que limita hacia el este con la República Dominicana. En esta suerte de paraíso tropical, caracterizado por su extrema pobreza, las antiguas creencias chocan fuertemente con nuestro tecnificado siglo XXI.
Es así como esas tierras, llenas de supersticiones, se transformaron en la cuna del Vudú y de sus criaturas más representativas… los zombis o muertos vivientes.

Para entender mejor todo esto, deberemos echar una rápida ojeada en la historia de ese país tan particular.

El Vudú es una religión que tuvo origen en las creencias de los pueblos esclavos que eran traídos a América desde el África Occidental. Las mismas eran una variación de las ideologías animistas, matizadas con fuertes componentes mágicos, las cuales se fusionaron con el cristianismo, el ocultismo y algunas religiones propias de América, como lo fue la de los Tainos.

De toda esta auténtica mezcolanza nacería el Vudú haitiano y un gran número de derivativos como la Santería y el Umbanda. En la actualidad, esta manifestación religiosa se halla ampliamente extendida por todo el Caribe, parte de Latinoamérica y Centroamérica, llegando incluso a echar raíces en el sur de los EE.UU,, especialmente en la zona de Nueva Orleans.

El Vudú ha desempeñado un importante papel en el pasado del pueblo haitiano. En 1791, un par de años después de producida la Revolución Francesa, La Española era una importante isla caribeña que se hallaba bajo el férreo control de los franceses, quienes tenían bajo su yugo a medio millón de esclavos negros y 30.000 mulatos, los cuales trabajaban en las plantaciones de algodón, azúcar y café.

A instancias de de un rito secreto realizado por un brujo llamado Boukman, que había llegado de la colonia británica de Jamaica, se produjo una cruenta rebelión que culminaría en 1804 con la expulsión definitiva de los franceses y la instauración de un Haití soberano.
Françcois Duvalier

El Vudú se transformó en una parte importante de su desarrollo como país, llegando incluso a estar firmemente ligado al poder político que les fue tocando en suerte. El caso más notorio sucedió durante la presidencia de François Duvalier (1907-1971), mayormente conocido con el nombre de Papá Doc, el cual utilizó al Vudú como una herramienta (junto a la policía secreta, conocida como Tontons Macoute, y el dinero proveniente de los EE.UU.) que lo ayudó a perpetuarse en el poder.

Al Vudú se le atribuye, entre sus aspectos más siniestros, una serie de ritos secretos en los que están implicados la provocación de la muerte a voluntad (el método más conocido es el uso de un muñeco con alguna prenda de la víctima) y la capacidad para la creación de zombis, un hecho sobrenatural que aun hoy desafía a cualquier explicación científica racional.

El zombi o muerto viviente es una figura mítica en la imaginería popular a lo largo de todo el mundo. Se trata de una persona muerta que, mediante ritos especiales realizados por un Bokor o hechicero, ha sido revivida y sometida a la voluntad de quien lo ha convocado con el fin de transformarlo en una suerte de esclavo que obedece ciegamente cada una de sus órdenes.

Estos muertos en vida poseen ciertas características en su comportamiento que permiten identificarlos con facilidad, a saber:-

-Caminan con un andar bamboleante e inseguro.

-Realizan acciones de manera mecánica.

-Su mirada es fría y desenfocada.

-Cuando pueden hacerlo, hablan con voz nasal. Ello se debe a la costumbre de tapar las fosas nasales de los muertos con algodón. Esta característica también se halla asociada a los Guédé, los siniestros dioses de la muerte del panteón Vudú, cuya principal característica es hablar de esa manera.

Debido a estas macabras prácticas, que se consideran prohibidas en la actualidad según el artículo 246 del código penal haitiano, los supersticiosos campesinos toman una serie de recaudos con el fin de evitar que los brujos terminen transformando en zombis a sus seres queridos que han fallecido.

Entre las mismas podemos citar la colocación de pesadas lozas sobre la tumba, el permanecer cerca de las mismas hasta que el cuerpo haya sido totalmente corrompido, inyectarles veneno e infligir daños irreparables o hacer probar al muerto vivo carne o sal para que este tome consciencia de su condición y regrese a su sepulcro.
Zora Neale Hurston

La folklorista Zora Neale Hurston describió en 1937 el caso de Felicia Felix-Mentor, una mujer fallecida y enterrada en 1907, la cual fue vista 30 años más tarde convertida en zombi

Según propias palabras de esta estudiosa, que tuvo la oportunidad de estar con ella: “La visión era horrible. Aquella cara vacía con ojos de muerto. Los párpados blancos rodeando los ojos, como si los hubieran quemado con ácido. No se le podía decir nada ni oír una palabra de sus labios, sino solo mirarla, y la visión de aquel desecho era demasiado para poder soportarlo durante mucho tiempo.”

Otro caso famoso fue el de Clairvius Narcisse, muerto en 1962 y que casi 20 años después volvió a ser visto vivo por su familia, enterándose los mismos que había sido utilizado como esclavo zombi en una plantación de azúcar.
Felicia Felix-Mentor

En 1982, el etnobotánico canadiense Wade Davis estudió profundamente el fenómeno zombi y escribió dos libros sobre el tema: The Serpent and the Rainbow (1985) y Pasaje of Darkness: The Ethnobiology of the Haitian Zombi (1988).

Según sus conclusiones, los brujos vudú usaban dos sustancias en forma de polvo para realizar el proceso de zombificación. La primera de ellas, llamada Coup de Poudre, tendría como ingrediente principal una droga conocida como Tetrodotoxina o TTX. Dicha sustancia, que se encuentra en el Pez Globo (Diodon hystrix), es 160.000 veces más potente que la cocaína y 500 veces más fuerte que el cianuro. A pesar de su tremenda toxicidad, si es administrada en muy bajas dosis la misma tendría la propiedad de inducir un estado de muerte aparente. La segunda sustancia estaría compuesta de una droga psicoactiva, cuyas características son las de privar de su voluntad a la víctima del rito.

Esta muy sesuda explicación científica para un fenómeno que resulta sumamente extraño.

A pesar de la creencia imperante en muchas partes del mundo sobre la existencia de los zombis, hasta el momento no existen pruebas objetivas o estudios científicos concluyentes que avalen la realidad de tales experiencias, atribuyéndose los casos mencionados a personas que padecían severas enfermedades mentales…

… Y ustedes, ¿Qué creen?

1 comentario:

  1. Desde Amsterdam puedo decirte que los zombies no existen -por el momento- pero como se dice de las brujas que los hay seguramente es cierto, sino basta con fijarse en algunas personas que transitan diariamente las calles de cualquier parte del mundo para ver que se desenvuelven como zombies, solo les falta comer cerebros!!!

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