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sábado, 30 de agosto de 2014

EL PLANETA DESCONOCIDO (THE FORBIDDEN PLANET -1956-)

¡PROHIBIDO PISAR ESTE PLANETA!
"En la última década del siglo XXI aterrizaron en la Luna hombres y mujeres en cohetes espaciales. En 2200 D.C. habían llegado a otros planetas del sistema solar. Casi enseguida vino el descubrimiento del hiperimpulso a través del cual se logró por primera vez la velocidad de la luz y más tarde se sobrepasó enormemente.

Y así, al fin, la humanidad comenzó la conquista y la colonización del espacio lejano.


El crucero C-57-D de Planetas Unidos hace más de un año que partió de su base terrestre en misión espacial al sistema solar de la gran consecuencia principal Altair..."


FICHA TECNICA

EL PLANETA PROHIBIDO/EL PLANETA DESCONOCIDO (Forbidden Planet – Metro Goldwyn Mayer-1956-)


Dirección: Fred M. Wilcox


Producción: Nicholas Nayfack


Guión: Cyril Hume, Irving Block y Allen Adler (basado en “La Tempestad” de William Shakespeare)


Fotografía: George J. Folsey


Diseño de producción: Irving Block y Mentor Huebner


Dirección artística: Cedric Gibbons y Arthur Lonergan


Música/Tonalidades electrónicas: Bebe y Louis Barron.


Efectos especiales: A. Arnold Gillespie, Joshua Meador, Warren Newcombre, Irving G. Ries, Doug Hubbard, Robert Kinoshita, Glen Robinson y Franklyn Soldo.


Efectos visuales: Bob Abrams, Joe Alves, Max Fabian, Howard Fisher, Henn Hillinck, Bob Trochim y Matthew Yuncich.


Protagonistas: Walter Pidgeon (Dr. Edward Morbius), Anne Francis (Altaira), Leslie Nielsen (Comandante John Adams), Warren Stevens (Teniente “Doc” Ostrow), Jack Kelly (Teniente Farman), Richard Anderson (Jefe Quinn), Earl Holliman (cocinero), Robby el robot (Frankie Darro, Frankie Carpenter y Marvin Miller), George Wallace, Robert Dix, Jimmy Thompson, James Drury y Harry Harvey Jr.


Duración: 80 min.

El escritor ingles William Shakespeare siempre ha sido una poderosa fuente de inspiración para la cinematografía mundial, ya sea por la adaptación de alguna de sus muchas obras o por el simple hecho de tomar “prestada” alguna de sus ideas. Como es de imaginar, el cine de ciencia ficción tampoco pudo mantenerse apartado de este inmenso abrevadero conceptual.

Tomando como punto de partida una de las obras de este autor, conocida como "La Tempestad" (1), y algunas teorías freudianas sobre el oscuro subconsciente existente en la psiquis del ser humano, Irving Black, Cyril Hume y Allen Adlar elaboraron el guión de este particular film (englobado dentro del género conocido como Space Opera) que terminaría transformandose en una de las grandes producciones del cine fantástico de los años 50. Cabe agregar que el guión original, escrito por Hume en 1952, tenía por título Planet Fatal y la acción se desarrollaba en el planeta Mercurio

Pensada como una producción de bajo presupuesto, el guión cayó en manos de un productor de Metro Goldwyn Mayer llamado Nicholas Nayfack y fue así como tuvo la gran oportunidad de ser algo más que una simple película de clase B.

En el remoto futuro del siglo 23, el crucero estelar C-57D perteneciente a la Organización de Planetas Unidos, al mando del Comandante John Adams (Leslie Nielsen), arriba al planeta Altair IV en busca de los colonizadores de la astronave Bellerophon, con los cuales han perdido contacto 20 años atrás.  Allí se encuentran con los únicos sobrevivientes de la tripulación: el Doctor Edward Morbius (Walter Pidgeon), su hija Altaira (una infartante y minifaldesca Anne Francis) y un sirviente mecanizado llamado Robby. Con respecto al resto de la tripulación, los mismos habían sido asesinados por una poderosa fuerza cuyo origen era totalmente desconocido.
A pesar de ser prevenidos sobre las nefastas consecuencias de aterrizar en ese mundo, el Comandante Adams y su tripulación deciden enfrentarse a los misterios que este pueda encerrar... misterios en los que incluso se halla implicado la súbita desaparición de una superavanzada civilización conocida como los Krell, un hecho acontecido 200.000 años atrás.

Al poco tiempo de haber aterrizado, los tripulantes del crucero estelar son atacados por esa extraña y poderosa fuerza invisible. Debido a los peligrosos eventos en los que se hallan envueltos, el Comandante Adams deberá lidiar con la tenaz reticencia de Morbius para abandonar el planeta en el cual ha vivido los últimos 20 años y dejar de lado los estudios de una raza a la cual considera poco menos que divina. Para colmo de males, su hija Altaira se ha enamorado perdidamente del gallardo astronauta y ese simple sentimiento puede llegar a condenarla a una terrible muerte.

Lo que Morbius no sabe es que los Krell, en la cumbre de su sabiduría, no habían podido dejar de lado el subconsciente primitivo, ese lado feroz y terrible que habitaba en cada uno de todos nosotros. Sus poderosas maquinarias, capaces de hacer realidad cada uno de sus pensamientos, se encargan de materializar a los oscuros y terribles monstruos del Id y tan solo había bastado una noche para que toda esa poderosa civilización desapareciera de la faz del planeta. 

En un acceso de horror, pues es el propio Morbius quien ha generado de manera inconsciente a esta temible criatura invisible, sacrificará su propia vida por Altaira y destruirá la nefasta creación extraterrestre haciendo explotar el planeta.

"Dentro de un millón de años la raza humana habrá llegado hasta donde llegaron los Krell en su gran momento de triunfo y tragedia... y el nombre de tu padre brillará otra vez como un faro en la galaxia. Es verdad, nos recordará que, después de todo, no somos Dios", son las sabias palabras finales del Comandante Adams, mientras abraza a su amada. The End.

Con un costo inicial cercano al millón de dólares, una cifra que iría creciendo a lo largo de los ocho meses que duró la producción, este film fue dirigido por Fred Mc Leod Wilcox, entre cuyos méritos figura el haber filmado a la famosa perra Lassie en La Cadena Invisible (Lassie Come Home -1943-) y El Jardin Secreto (The Secret Garden -1949-).

El reparto actoral resultó ser bastante interesante, ya que dentro del mismo podemos encontrar algunas figuras que aun en la actualidad resultan ser bastante conocidas:
- Walter Pidgeon: interpreta al Dr. Edward Morbius, quien ha dado buena parte de su vida al estudio de la desaparecida raza de los Krell. Este notable actor canadiense participó en films como Funny Girl, Mrs. Miniver, Que Verde era mi ValleViaje al Fondo del Mar, Quo Vadis y The Neptune Factor. Según se cuenta por ahí era un tipo insoportable y bastante odiado por el resto del elenco.
- Anne Francis: esta infartante muchachita compuso el papel de la virginal Altaira (a pesar de que por esos tiempos ya tenía unos 26 años y dudo mucho que aun conservara intacta su virtud). Sus minifaldas, sus semidesnudos mientras se baña en un arroyo y su pose de niña que conoce poco sobre el sexo le acarreó al film algunas censuras en varios países (el más notorio fue España, que tardo más de 10 años en estrenarla). Su gentil anatomía puede ser apreciada en algunos films como Semilla de Maldad y en series televisivas como The Twilight Zone, Ruta 66 y El Fugitivo.
- Leslie Nielsen: quizá su labor como el valiente y apuesto Comandante John C. Adams sea una de las menos conocidas por los fans de este magnífico actor. Entre sus muchos papeles protagónicos podemos nombrar: Beau Geste, Gungfight in Abilene, La Aventura del Poseidón, ¿Dónde esta el Piloto?, la saga de La Pistola Desnuda, Drácula: Muerto pero Feliz y Scary Movie 3 y 4. También participó en series como Alfred Hitchcock Presents. Los Intocables, Ruta 66, El Fugitivo, Viaje al Fondo del Mar, Bonanza, El Agente de CIPOL, Columbo, MASH y un largo etcétera.
- Jack Kelly: este actor interpreta el papel del teniente Jerry Farman, un picaro y atrevido astronauta que trata de aprovecharse de la inocencia de la hija de Morbius. A pesar de ello se comportará con valor cuando deba enfrentarse al peligroso monstruo del Id. Su rostro puede ser visto cuando encarnó al hermano de Maverick en la serie televisiva del mismo nombre.
- Richard Anderson: es el Jefe Quinn, el oficial mecánico del crucero espacial. Por supuesto este actor no es otro que el inolvidable Oscar Goldman, el jefe de Steve Austin de la serie El Hombre Nuclear
- Warren Stevens: interpreta el papel del doctor Ostrow, quien descubrirá el oscuro secreto de Morbius y la desaparición de los Krell “¡Sin Embargo, los Krell olvidaron una cosa! ¡Los monstruos… los monstruos del Id!” son sus últimas palabras antes de pagar con su vida el haber desentrañado ese terrible misterio. Fue mayormente conocido por su participación en series televisivas como La Dimensión Desconocida, Rumbo a lo Desconocido, Bonanza, El Agente de CIPOL, El Túnel del Tiempo, Combate, Star Trek y MASH.
- Earl Holliman: al mismo le toca el papel cómico del film, que es el de cocinero medio borrachín que le pide al robot algunas botellas de buen licor. Participó en numerosos films como Broken Lance, Gigante, Duelo de Titanes, Los Puentes de Toko-Ri, Los Hijos de Katie Elder y Last Train from Gun Hill. Tampoco podemos olvidar su labor en la serie Mujer Policia.
-ALGUNOS STORYBOARDS DEL FILM-

La filmación fue íntegramente realizada en los estudios de MGM situados en Culver City. Los diseños de producción estuvieron a cargo de Cedric Gibbons y Arthur Lonergan. En dichos escenarios se construyó una maqueta en tamaño natural  de la nave, realizada en madera, acero y fibra de vidrio, a la que se sumaron los fondos del desértico planeta  Altair IV con un método escenográfico conocido como CicloramaTambién fueron construidos otros modelos de menor tamaño para las escenas de vuelo en el espacio. 

Otros escenarios incluyeron la casa de Morbius (con jardines incluidos) y el sofisticado laboratorio subterráneo de los Krell... los cuales se comieron la mayor parte de toda la plata puesta por los productores.

Los muy cuidados efectos especiales fueron obra de Arnold Gillespie (quien ya había trabajado para El Mago de Oz) , Irving G. Ries y Wesley C. Miller, los cuales estuvieron nominados para un Oscar (que finalmente fue ganado por Los 10 Mandamientos de Cecil  B. De MIlle). 

Debido a que los estudios de animación de MGM habían sido desmantelados, la Disney le cedió al artista Joshua Meador (Fantasía -1940-) quien se encargó de recrear al monstruo del Id, los rayos de las armas y otros efectos ópticos. La post-producción duró nada menos que 8 meses.
-FIG. 1-
-FIG. 2-
-FIG. 3-
                                                                                                                         -   FIG. 4-
-
FIG. 1: DISEÑO DEL CRUCERO C57-D/ FIG. 2: INSERCION DE LA ESCENA FILMADA CON LA PINTURA MATTE/ FIG. 3: MODELOS DE ARMAS UTILIZADAS EN EL FILM/ FIG. 4: DISEÑOS DE MEADOR PARA EL MONSTRUO DEL ID-
La música electrónica que se halla presente a lo largo del film fue realizada por dos músicos del ámbito “under” llamados Louis Bebe Barron. La misma resultó ser bastante extraña e innovadora para la época, ya que sus creadores intentaron hacernos creer que nos hallamos en un futuro muy, pero muy, distante

Para lograr los efectos de sonido y la mismísima música incidental construyeron ellos mismos sus propios equipos, con los cuales pudieron crear los sonidos y tonalidades que caracterizaron a esta producción, un hecho que los transformaría en los auténticos precursores del sintetizador digital. Lamentablemente, debido a que tuvieron algunos problemas con el sindicato de músicos, debieron figurar en los créditos como creadores de tonalidades electrónicas.

La filmación dio inicio el 15 de abril de 1955 y duró poco más de un mes... ya que el resto del tiempo se lo llevó la costosa post-producción, tal cual lo comentamos más arriba. 

Finalmente El Planeta Prohibido fue estrenado el 1º de abril de 1956, en Cinemascope, Eastmancolor y sonido estereofónico, y si bien recaudo bastante dinero este no fue suficiente para cubrir los altos costos de la producción. Aun así terminó transformándose en un clásico de la edad de oro del cine de ciencia ficción y actualmente está considerada como cultural, histórica y estéticamente significativa por el National Film Registry de la biblioteca del congreso de los Estados Unidos. Su influencia visual puede ser observada en la labor creativa de gente tan famosa como George Lucas (Star Wars) y Gene Roddemberry (Star Trek), lo cual no es poca cosa.

El guión del film fue publicado en forma de novela poco antes del estreno en las salas cinematográficas y estuvo escrito por un tal W. J. Stuart… un seudónimo del novelista Philip McDonald. A pesar de seguir los lineamientos de la película, el mismo tiene notables diferencias ya que su desarrollo se basa en los diarios de bitácora de los testigos del incidente que (por lo menos para mi gusto) lo hace bastante interesante (2)
Aparte de los méritos propios de la película, no cabe duda que el mayor éxito de la misma radicó en la presencia del simpático Robby. A diferencia de Gor, protagonista del film El Día que Paralizaron la Tierra, este personaje es una amable y servicial entidad mecánica que se halla imbuida con las famosas 3 leyes de la robótica ideadas por el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov. Este detalle hizo que fuera muy querido por el público infantil, quienes se encargaron de transformarlo de manera casi inmediata en todo un ídolo.

Tan identificado quedaría este robot con el gusto popular que incluso llegó a ser protagonista principal de una película llamada El Niño Invisible (The Invisible Boy -1957-). También se lo pudo ver como invitado en numerosas series televisivas como Perdidos en el Espacio, Los Locos Adams, Dimensión Desconocida, Columbo, La Mujer Maravilla y Mork & Mindy

Para la construcción del mismo fueron necesarias 12 personas, 4 meses de arduo trabajo y unos 125.000 dólares. El diseño inicial del mismo estuvo bosquejado por Arnold Gillespie y posteriormente fue ilustrado por Mentor Huebner. El diseño definitivo corrió por cuenta de Robert Kinoshita (3)

Con un peso aproximado de 50 kilos y una altura de 2.10 metros, la carcasa tecnológica era manejada por dos actores (Frankie Carpenter y Frankie Darro) en tanto que la voz perteneció a Marvin Miller.

Visto en perspectiva, este film quizá adolezca de cierta inocencia en lo que respecta al desarrollo de su guión y las motivaciones de sus personajes, todo ello producto de la época en la cual fue realizado. Por aquellos tiempos los viajes más allá de nuestro sistema solar era una idea poco menos que romántica para los cultores de este tipo de género, ya fuera literario o cinematográfico. Para el común de la gente de aquellas épocas, planetas como Marte o Venus eran misterios muy difíciles de resolver y los robots o las computadoras eran sueños terriblemente lejanos. Los héroes eran bonitos y algo tontos. Las chicas bonitas y algo tontas. Los extraterrestres eran malos y también algo tontos. Las películas de la edad de oro solían ser divertidas y también algo tontas.

Aun así, El Planeta Prohibido puede ser analizado como una poderosa y oscura parábola que se encarga de señalarnos que no siempre el gran avance tecnológico va de la mano con la madurez espiritual. También es una señal de alarma sobre nuestro propio progreso hacia un futuro que cada día parecer hacerse más y más oscuro. 
A pesar de todas estas disquisiciones filosóficas de mi parte no puedo evitar preguntarme… ¿Quién no hubiera querido tener en su casa un robot como Robby?

Notas:

1) La Tempestad nos narra la historia de Prospero, un poderoso mago caracterizado por su marcado egocentrismo, el cual ha sido expulsado por su hermano a una isla situada en el mar Mediterráneo. Allí permanecerá aislado junto a su hija por un lapso de 12 años. Accidentalmente, un barco arriba a la isla y uno de los tripulantes se enamora de la joven, despertando con ello la ira del padre. Los autores del guión de El Planeta Desconocido extrapolaron este concepto argumental, preguntándose que haría un hombre con los poderes de un dios si se enfrentara a un cambio radical de lo que considera su pacífica existencia.

2) En mi poder obra una edición en rústica de dicha novela, la cual fue publicada por Editorial Tor en 1957 ¡Una auténtica reliquia de mi colección de 
viejas novelas de ciencia ficción!
3) Robert Kinoshita tiene el honor de haber creado no solo a Robby, ya que también tiene en su haber otros dos iconos robóticos como lo fueron Tobor, del film Tobor El Grande (1954), y el robot de la serie de Irwin Allen: Perdidos en el Espacio ¡Peligro Will Robinson!


-GALERÍA DE IMÁGENES-

Como suele ser mi sana costumbre, las imágenes que se encuentran a continuación son capturas de pantalla de la edición en DVD que obra en mi poder. A pesar de poseer la edición Blue Ray con la imagen original en Cinemascope y una calidad increíble, me fue imposible capturar escenas de la misma por no poseer el dispositivo apropiado de lectura en mi computadora. Otra vez será.

2 comentarios:

  1. ¿Cuál se supone que es la "intención" de esto?

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    1. A que viene con lo de "intencion"? Si no te gusta sos libre de no visitarme. esas son las ventajas de la democracia. Ah, y anonimo no es un nombre. Un abrazo.

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